Inolvidables partidos olvidados (Capítulo 2)
por Eduardo Bolaños, el 10/12/2009 a las 13:43
El pasado 8 de diciembre se cumplieron 33 años de un encuentro correspondiente al Nacional 1976 donde se alcanzaron varios records. El escenario fue la cancha de Ferro Carril Oeste y los protagonistas: el equipo local y San Lorenzo de Mar del Plata.
Como era habitual por aquellos años, si dicho feriado se ubicaba en el almanaque entre martes, miércoles o jueves, traía consigo fecha de fútbol argentino. El calendario de 1976 no fue la excepción y allí se disputó una importante jornada del torneo Nacional, la penúltima, que podía definir los clasificados a la fase final.
Uno de los equipos que tenía chance de acceder a esa instancia era Ferro Carril Oeste, que estaba ubicado en el tercer puesto de la Zona D, un punto detrás de Newell´s y dos escalones debajo de Talleres de Córdoba, la gran revelación del certamen. Cabe recordar que los dos primeros de cada sección, avanzaban a los cuartos de final.
En la calurosa tarde del citado 8 de diciembre, el club de caballito recibió en su estadio a San Lorenzo de Mar del Plata, quien era hasta ese momento, uno de los cuartos de peor rendimiento en la competencia. Pese a las diferencias entre ambos, nadie podía imaginar lo que iba a suceder en el campo de juego.
Desde el comienzo, Ferro se hizo dueño absoluto de la pelota con la batuta de los hermanos Arregui (el dinámico Carlos por la derecha y el talentoso Héctor por izquierda) y como una consecuencia lógica, los goles comenzaron a llegar y al terminar el primer tiempo, la chapa marcaba un contundente 5-0.
Las conquistas de Juan Domingo Rocchia y Héctor Arregui, en dos ocasiones cada uno y la de Franco, aseguraban a los hinchas locales una cómoda victoria, pero no los hacían presagiar que estaban por presenciar varios records.
El complemento no cambió y el elenco local siguió yendo al ataque, aunque con ciertos y lógicos descuidos defensivos. Las llegadas se sucedían en una y otra valla de manera incesante, hasta llegar al final con un inolvidable e irrepetible (en el profesionalismo argentino), score de 10 a 3, coronado por una merecida ovación final.
Los 13 goles convertidos en aquella tarde se instalaron en la historia, quedando como el segundo partido con más tantos, detrás de Banfield 13 – Puerto Comercial de Bahía Blanca 1 de 1974.
Nunca antes ni después en nuestro profesionalismo, siete futbolistas distintos de un equipo marcaron goles en un solo partido. Aquella tarde lo hicieron para Ferro: Rocchia 2, Héctor Arregui 2, Vidal 2, Franco, Eiras, Carlos Arregui y Parisi.
Dos de las tres conquistas visitantes fueron obra de Norberto Eresuma, histórico artillero de los equipos marplatenses en los nacionales. En aquel certamen de 1976, “Llamarada”, tal el singular apodo del delantero, fue uno de los tres goleadores del torneo, con la particularidad de haber pertenecido a un cuadro de pésima campaña. Anotó el 50% de los tantos de su club (12 de 24).
La impresionante victoria no le alcanzó a Ferro, porque los otros dos competidores de la zona, también ganaron sus partidos en esa jornada y en la fecha final, dejándolo en el tercer lugar. Sin embargo, aquella marea verde de goles, se aseguró un merecido lugar en la historia.
