La noche que River se consagró campeón sin jugar y por televisión
por Eduardo Bolaños, el 15/12/2009 a las 12:02

El fútbol argentino, a lo largo de sus 78 años de profesionalismo, ha tenido las más diversas situaciones con respecto a la definición de los campeonatos, pero la del Torneo Apertura 1994 fue realmente singular.
Dirigido por Américo Gallego, River había realizado una brillante campaña y se mantenía invicto con 16 fechas disputadas al iniciarse el mes de diciembre. El San Lorenzo del “bambino” Veira no le iba en zaga y se ubicaba tres puntos detrás, también sin haber perdido ningún encuentro.
La 17ª fecha se disputó entre semana. River, con 26 unidades, fue local de Talleres de Córdoba, mientras que San Lorenzo, con 23 y un partido menos, recibió en su estadio a Vélez Sarsfield, recién llegado de Tokio, donde se había consagrado campeón Intercontinental al doblegar al Milan.
En una excelente tarde, el cuadro de Boedo se impuso por 3 a 1 y estaba achicando la distancia a tan solo dos puntos, ya que River apenas igualaba en uno en su estadio con el cuadro cordobés que tenía dos jugadores menos. Pero en el instante final, un cabezazo de Enzo Francescoli puso fuego en el monumental y hielo en el Bajo Flores.
La siguiente fue una jornada casi decisiva, porque mientras los hombres de Américo Gallego obtenían una excelente victoria ante Boca en la “bombonera” por 3 a 0, el “ciclón” dejaba escapar una inmejorable oportunidad ante Lanús en el Sur. A los 30 minutos estaba en ventaja de dos tantos, por las conquistas de Biaggio y Monserrat, pero se quedó y los “granates” se lo igualaron con los tantos de Di Carlo y Rodolfo García.
De este modo, River quedó en la punta con 30 y San Lorenzo con 26, teniendo que jugar cuatro días más tarde, el partido pendiente con Newell´s en Rosario. El cuadro de Boedo viajó a Rosario con la obligación de ganar, para llegar con mínimas chances a la fecha final. Cualquier otro resultado, consagraba a los “millonarios”.
Era tanta la trascendencia del match que, en algo poco frecuente hace 15 años, pero habitual en la actualidad, el mismo fue emitido en directo por Canal 13, con un móvil en duplex en la concentración del estadio monumental.
Fue un choque parejo y trabado hasta los 27 minutos, cuando Claudio Biaggio fue expulsado. Los nervios de San Lorenzo afloraron de la peor manera y sobre la hora del primer tiempo, Iván Gabrich abrió el marcador para los locales. Con más fe que fútbol, con más ganas que prolijidad, la visita se fue al ataque jugándose el resto y exponiéndose a las contras letales de su rival.
A falta de tres minutos para el epílogo, una de estas fue aprovechada por Fabián Garfagnoli, que derrotó a Oscar Passet, para colocar la chapa final de 2-0 y desatar la fiesta en Núñez. Tres días después, River igualó con Vélez y se consagró por primera y única ocasión en su rica historia, campeón invicto.
Ese fue el cuarto título en las cinco temporadas del binomio Passarella – Gallego al mando del equipo. Antes habían obtenido el de la Temporada 1989/90, el Apertura 1991 y el Apertura 1993. Tiempos bien lejanos y de gran contraste con la actualidad riverplatense. Épocas en que los “millonarios” se daban todos los gustos, hasta el de salir campeón sin jugar y viéndolo por televisión.
