Inolvidable 22 de febrero de 1981
Miércoles, Febrero 24th, 2010
Son contados los casos donde varios factores se unen para generar una jornada inolvidable. En cualquier ámbito, esta es una situación poco común, pero en el deporte, más precisamente en el fútbol, ocurrió el domingo 22 de febrero de 1981.
Esa tarde, Diego Armando Mardadona hizo su debut oficial con la camiseta de Boca y Víctor Hugo Morales hizo lo propio en la radiofonía argentina. El ámbito que los juntó fue la “bombonera” con motivo de la primera fecha del torneo metropolitano, donde el local se enfrentaba con Talleres.
Los caminos de ambos iban a estar invisiblemente unidos desde allí, a partir de un respeto mutuo y con la voz del relator describiendo todas y cada una de las maravillas de Diego dentro de una cancha. Con el ápice, obviamente, en aquella corrida extraordinaria ante los ingleses en México, que a esta altura parece inconcebible sin las palabras de Víctor Hugo, para darle un mayor brillo aún.
Maradona era la más grande figura del fútbol local desde hacía dos temporadas y había sido pretendido por varios clubes. Un año antes, Barcelona estuvo a punto de llevárselo y a comienzos de aquel 1981 el mismísimo River Plate, por medio de su Presidente Rafael Aragón Cabrera, se había sentado con el representante del astro para intentar sumarlo a la constelación de estrellas que anidaban en el cielo de Núñez.
En una intrincada y extensa operación, los dirigentes de Boca consiguen el pase de Diego en la madrugada del viernes 20 de febrero. Ese fue un día bien “maradoniano”: por la mañana se enteró del pase concretado, por la tarde firmó el contrato en la sede del club y en horas de la noche, disputó un amistoso que enfrentó a su ex y a su nuevo equipo. Jugó el primer tiempo para Argentinos y el segundo para Boca. El club de la ribera pagó por el préstamo casi cuatro millones de dólares y la cesión de seis futbolistas: Randazzo, Bordón, Rotondi, Santos, Salinas y Zanabria.
El domingo 22 amaneció luminoso y en la sección deportiva de los diarios, se destacaba un aviso con fondo negro, letras blancas y donde se recortaba la figura de un hombre que, micrófono en mano, miraba confiado: era Víctor Hugo Morales, quien con el apoyo de Julio Moyano Producciones, desembarcaba en nuestro país en Radio El Mundo.
Pero no fue una aparición más. Su forma de relatar, su voz inigualable, su personalidad, sus inalterables convicciones y su pasión por la subjetividad, revolucionaron la manera de hacer periodismo deportivo en Argentina. Rodeado de un extraordinario equipo (el mejor de la historia), desde Sport 80, comenzó a cambiar los hábitos de una sociedad que lo esperaba con los brazos y oídos abiertos. Ni hablar de las nuevas generaciones, que nos decidimos a este apasionante camino del periodismo deportivo gracias a el.
Una “bombonera” colmada como pocas veces, disfrutó del triunfo por 4 a 1, con dos goles de Diego y dos de Miguel Ángel Brindisi, que tuvo una brillante tarea, tal como serían sus desempeños en la primera rueda. Su nivel decayó en las revanchas, pero allí surgió Maradona con todas sus luces, para sumar otra estrella al escudo boquense.
Diego y Victor Hugo, cada uno en lo suyo, han sido los mejores. Iniciaron una parte importante de sus vidas, aquel 22 de febrero de 1981. Pasaron 29 años, pero el recuerdo se mantiene inalterable. Y el agradecimiento, también.
Valga el juego de palabra para presentar uno de los mejores y más recordados partidos que se hayan disputado en el Estadio de Mar del Plata. Este tuvo lugar el sábado 8 de febrero de 1986 y allí River se impuso a la selección de Polonia por 5 a 4.
El sábado 4 de febrero de 1984, San Lorenzo e Independiente disputaron en el estadio mundialista de Mar del Plata, en uno de los mejores partidos de la historia de los torneos de verano.