Mentiritas, mentiritas.
Martes, Noviembre 24th, 2009
Es difícil muchas veces explicarles la realidad a los hinchas de San Lorenzo que consumen “información basura” con respecto a lo que ocurre en la institución.
No me siento para nada cómodo desnudando algunas verdades que nos llevaron a la necesidad de depender de un Tinelli para tener un equipo competitivo. Pero estoy decidido a continuar enumerando todo aquello que se hace mal y al mismo tiempo dar modestamente algunas pautas de cómo, con acciones elementales e ideas básicas, poder mejorar este presente.
¿A qué me refiero con “información basura”? A la barbaridad que leí por ahí de que fue Marcelo Tinelli quien acercó a Ramón Díaz a San Lorenzo. Precisamente el riojano fue el último técnico que tuvo éxito en el club, entre otras cosas, porque no se había comprometido a mostrar en el primer equipo a los jugadores de los empresarios. La “Gata” Fernández, uno de los muy pocos jugadores que había en ese momento de los inversores, pese a su excelente rendimiento, no fue titular indiscutido como sí parece serlo el intrascendente “Papu” Gómez.
Precisamente Gastón Fernández fue el primer gran negocio que realizó el grupo arrimado por Marcelo, que apenas pudo, lo negoció sin importarle que San Lorenzo lo necesitaba para jugar la Copa Libertadores. ¿Sin que le importe la necesidad de San Lorenzo dije? ¡Qué ingenuo! Obvio que a esta gente le interesa solamente “su” negocio, y no está mal, lo que no corresponde es que la dirigencia del club acceda a las condiciones que imponen los de afuera sin que haya el más mínimo beneficio económico para San Lorenzo.
Insisto con que no me parece mal que el conductor televisivo y los suyos hagan su negocio, porque no se instalaron por la fuerza en el club, fueron los dirigentes los que salieron desesperados y a cualquier costo (como la debacle económica) a buscarlos. El problema es cuando Marcelo dice por ejemplo que Rafael Savino es un gran dirigente, o que se autodenomine benefactor de la institución, o que Fabián Escoltore hable por una radio de “su” River en la mismísima platea Norte del Nuevo Gasómetro. Por favor, un poco de dignidad.
Además de las mentiras a las que nos tiene acostumbrados y que la mayoría habitualmente compra. Como echarle la culpa a Bergessio de su ida con el torneo iniciado o argumentar que el Ajax holandés no cumplió cuando estaba acordada la llegada de Cvitanich. ¡Absoluta mentira! Jamás el ex Bánfield estuvo en los planes de Tinelli, lo que pasa es que había que distraer a la “gilada” mientras se vendía al delantero con el que el entrenador practicó durante toda la pretemporada.
Bombas de humo que le dicen. Como la de la semana pasada, luego del fracaso del proyecto ¿Proyecto? futbolístico al perder tres partidos de local, uno contra un equipo uruguayo que en la fase siguiente de la copa se comió SIETE goles, el tipo distrae anunciando su renuncia. Pero no estoy tan seguro de que tenga pensado dejar San Lorenzo. Sus palabras de desprecio hacia los socios argumentando que no tienen derecho a opinar porque “apenas pagan la cuota” (dicho sea de paso, no acertó con el importe) me preocupan muchísimo porque deja muy en claro su manera de pensar.
Tinelli se cree con autoridad para menospreciar al socio de San Lorenzo, incluso defender públicamente al mal educado de Alejandro Gómez (no justifico para nada la agresión pero fue el jugador quien se hizo el guapo haciéndole gestos a la gente e invitando a pelear a un socio) parece dejar en claro su pensamiento: El asociado molesta.
El gran benefactor, que “colabora” con una dirigencia que vendió casi todo el patrimonio en jugadores en cifras irrisorias (por lo menos eso figura en los libros) y que tiene todas las transacciones “observadas” por los fiscalizadores por irregularidades, parece tener una idea bastante alejada del modelo “asociación civil sin fines de lucro”, donde el socio tiene ingerencia en la marcha de la institución.
Mucho cuidado con esto, no vaya a ser que “Marcelingui” (desde que está colaborando, el pasivo aumentó en 35 millones de pesos porque los sueldos de sus estrellas los paga el club) esté pensando en San Lorenzo S. A. ¿Es una locura que solamente se me puede ocurrir a mi? ¿No?
Es una lástima que la comisión directiva haya desbarrancado de la forma en que lo hizo.
Solamente con proyectos, transparencia y respeto por lo que dice el estatuto del club, se hubiese evitado el tener que acudir a soluciones mágicas. Los objetivos se logran con honestidad y planificación a mediano y largo plazo. Un mejor San Lorenzo llegará de la mano del compromiso de todos. Precisamente, que casualidad, los lectores de mis columnas, poco comprometidos con el club me tildan de opositor. Mientras los que son socios y les interesa realmente lo que pasa en San Lorenzo me piden que no abandone mi lucha. Queda en claro entonces cual seguirá siendo mi postura mientras haga falta.
Luego de muchos años se volvía a jugar un San Lorenzo – Huracán en Parque Patricios y la violencia no podía faltar. ¿Por qué? Porque a alguien le debe convenir y mucho que haya desmanes en los estadios. De otra manera no se puede explicar lo ocurrido en la previa del “clásico de barrio”.
San Lorenzo se terminó de despedir del torneo Apertura el último fin de semana cayendo claramente por goleada frente a Independiente. Los argumentos que sostenían al equipo con expectativas se desvanecieron de repente y la colaboración del técnico con sus errores y caprichos terminó de sentenciar lo que era bastante probable.
Para nada me sorprenden las declaraciones de Diego Simeone en un matutino de hoy. Las considero desafortunadas, pero es una opinión, claro está. Luego de quedar eliminado en la Copa Sudamericana como local por un modestísimo equipo uruguayo, habiendo ganado el partido de ida, y estar muy lejos en el torneo Apertura, el hombre argumenta que el plantel se quedó sin fuerzas. También optó por el fácil camino de justificar la merma en el rendimiento del equipo en las ausencias de Romagnoli y Sebastián González (Sí Cholo, los que están afuera siempre son mejores).
De ninguna manera voy a dejar que me tomen el pelo, mucho menos que me compren. La estupidez de decir que San Lorenzo perdió porque sintió el cansancio de jugar la copa no va conmigo. Argumentar que en el partido con Bánfield el que metía el gol ganaba, sería para mí ocultar la verdad, ser cómplice.
Tengo la absoluta certeza de que la actual comisión directiva de San Lorenzo es la peor de toda la historia del club. Convencido ya desde hace tiempo de que los objetivos de los dirigentes nada tienen que ver con el buen funcionamiento y mucho menos, el progreso de la institución, en esta ocasión me voy a referir al lamentable presente de la plaza Padre Lorenzo Massa. Un lugar que pertenece al club y está en un absoluto estado de abandono.
La eliminación por tiros desde el punto penal en la Copa Sudamericana hace que San Lorenzo, de aquí a fin de año, piense en un solo torneo, el Apertura. De nada sirve lamentarse, hay que mirar hacia el futuro que es el próximo domingo, justo de local y ante uno de los punteros del campeonato.