Estamos trabajando para usted
Jueves, Octubre 29th, 2009
La frase es común en las obras en construcción prometiendo algo bueno como resultado. Independiente tiene un estadio maravilloso pero le falta un poco. Independiente tiene un equipo bueno pero le falta un poco. Independiente está como el estadio: estamos trabajando para usted.
¿Se puede? Claro que se puede. ¿De qué depende? De muchas cosas pero sobre todo, de nosotros mismos. Independiente estrenó estadio y no es poco. La emoción que se vivió en el Nuevo “Libertadores de América” es difícil de describir con palabras y no es una frase hecha. Generaciones completas de la mano ingresaban por los diferentes accesos. Ver las calles repletas de almas rojas, con la ilusión de volver a casa no es algo simple de explicar. Abuelos, mujeres con sus hijos, padres con sus familias completas, gente con capacidades diferentes y miles de almas rojas dijeron presente en este día tan especial. Ojos repletos de lágrimas, gargantas ahogadas por la emoción, pies cansados pero movedizos. Avellaneda se vistió de fiesta más allá de que los vecinos soñaron con opacar semejante momento. ¿Opacar? ¿Con la llegada de un alemán que se preocupaba más por conseguirle trabajo a su novia de 22 años que de la labor que se le venía encima? ¿Con el “golpe” que quisieron dar con tachos de pintura celeste y blanco en la sede y en las tribunas? ¿Es posible soñar con opacar el estreno del Libertadores de América? En fin, ni siquiera el gran papelón de la última semana opacó algo de nuestro maravilloso regreso. 35 mil almas rojas a pura emoción disfrutaban de la alegre murga del “Infierno Murguero” que con tanto esfuerzo dijo presente en la gala de Avellaneda. Se esperaba poco en cuánto a fiesta porque ya lo dijo Julio Comparada: “La fiesta se va a dar cuando el estadio esté terminado”. Pero hubo algo que realmente maravilloso. El ingreso del equipo tuvo un plus: la historia misma. Los jugadores ingresaron con algo en sus manos que significó más de una lágrima extra. Las Copas que hicieron grande a nuestro amado club estaban allí, presentes, brillosas, impecables. El marco no podía ser mejor: las tribunas completas, las serpentinas volando de a miles, los gritos ahogados de los fanáticos y el equipo con las Copas que tantas alegrías nos brindó. ¿Se podía pedir más? Se volvía a casa y las tribunas acompañaban a la par de semejante momento.
Claro que hubo un partido y hasta en eso, la cosa no desentonó. Porque el primer gol del regreso a casa lo hizo Independiente en los pies del elegido por todos: Silvera. El Cuqui, que no está al 100% se siente querido y eso lo demuestra en casa esfuerzo por ponerse a tiro y por no desentonar en el equipo. Ataca, ayuda en la defensa, es solidario con sus compañeros en el campo de juego y es agradecido con el amor de la gente. Está feliz en Independiente y se nota. Porque el equipo en sí no desentonó y fue superior a Colón. Le ganó bien más allá de que terminó un poco más ahogado. Eso es lo que le falta a Independiente: sostener lo bueno que hace. Otro que no está al 100% pero que cuando juega lo hace tan bien que de a poco se va ganando el corazón de la gente es Nacho Piatti. Con sus dos goles no sólo sentenció el partido sino que además le dio aire al equipo que de a poco se va acomodando. En líneas generales nadie desentonó pero leyendo el partido da la sensación de que el equipo está como el estadio: en construcción. Va por el buen camino pero le falta un poco.
Capítulo aparte y reconocimiento para Rubén Américo Gallego porque él tiene mucho que ver con la remontada de Independiente porque este equipo recuperó la identidad, recuperó la actitud de la mano del Tolo, sin lugar a dudas. Porque supo limpiar a los que no servían, porque supo indultar y guardarse el orgullo con los que limpió pero reconoció que se equivocó, porque le dio espíritu al equipo, porque le dio confianza y generosidad. El Tolo es como es y así lo queremos los hinchas, así lo quieren los jugadores y así lo quieren en el club. El Tolo pide y promete. Al Tolo le dan y cumple.
Independiente va por el camino correcto. Independiente se está construyendo y lo mejor de todo es que ahora, lo hace en casa.
