Archive for Noviembre, 2009

Federico Vilar, un fiel ejemplo de persevera y triunfarás

Domingo, Noviembre 8th, 2009

Federico VilarFederico Vilar, brilla en el Atlante de México luego de obtener el título del fútbol Azteca y clasificar para el próximo Mundial de Clubes en Dubai. Su humilde “Potros de Hierro” lograron hacerse camino al andar y después de un inicio de carrera complicado, su actualidad lo gratifica día a día. Claro que no todo lo que brilla siempre es oro. La etapa juvenil del arquero, que este año supo disfrutar de la convocatoria de Diego Armando Maradona para la Selección Argentina, no fue simple. En reiteradas oportunidades su destino lo golpeó, pero él supo ponerse de pie y nunca perder las esperanzas.

En 1993, con apenas 15 años de edad, Federico Vilar vivía su primer sueño deportivo: Boca Juniors lo fichaba en las inferiores. “Mi ídolo máximo siempre fue el Loco Gatti así es que en ese momento sentí que tocaba en cielo con las manos, no lo podía creer, pero no todo fue fácil”, le dijo el actual arquero de Atlante de México, en exclusiva, a “Maestros del Fútbol”. Todo brillaba en aquel entonces para el jovencito de Rojas, localidad de la provincia de Buenos Aires.

Sus días transcurrían de la casa de su tía en Ituzaingo a La Candela, lugar donde entrenaban los más chicos xeneizes. La ilusión crecía y Vilar se consolidaba en las inferiores de Boca. La primera posibilidad llegó de la mano de Carlos Salvador Bilardo, quien en 1996 lo acercó al primer equipo y si bien no debutó en la Primera jamás entrenó y se codeó con grandes jugadores. Sin suerte con el Narigón, una nueva esperanza llegaba: Héctor “Bambino” Veira. Poco duró esa sensación pues Boca sumaba a Sandro Guzmán, Roberto Abbondanzieri y Oscar Córdoba. En 1997 y 1998 su vida deportiva transcurría en la Reserva y con la llegada de Carlos Bianchi todo se esfumó porque el Virrey apostó al Pato y la paciencia se agotó: pidió el pase sin tener nada concreto entre manos. Al tiempo fichó para defender el arco de Almirante Brown de Arrecifes, ubicado en la Primera B. Recién en el 2001, cuando parecía que pasaría al recién ascendido Banfield, llegó la oferta del también recién ascendido, Atlante de México. “Nada me resultó simple. Fueron tiempos muy duros pero siempre confié en mis cualidades. Se hacía muy difícil esforzarme, entrenar y romperme el alma y no obtener beneficio nunca. Muchas veces lloré pero hubo un día que fue tremendo. Ya en México, pensé que seguía porque venía de una temporada larga y buena. Tenía todo arreglado, el técnico me quería y cuando iba a firmar, me dijeron que Damián Grosso (otro arquero) tenía contrato y se quedaría aunque el técnico no lo quisiera. Nunca en mi vida lloré tanto como ese día”.  Pensó en regresar a Argentina pero se quedó seis meses en otro equipo del ascenso mexicano (el Acapulco FC) siguiendo el consejo de su padre y tras prometerle a su abuelo Abel que jugaría en Primera. Su lucha no fue en vano porque lo que costó, dio sus frutos. Volvió, y tras excelentes actuaciones fue cuota parte fundamental para el título que su equipo consiguió en 2007. Tanto valió la pena el esfuerzo que hoy espera feliz, la chance del Mundial de Clubes donde se codeará con los mejores equipos del mundo. ” El título, después la convocatoria de Diego (Maradona) y encima el Mundial de Clubes. Pareciera que ante los obstáculos de la juventud, se vinieron todas las buenas juntas. Es un sueño que vivo y que no quiero dejar de disfrutar”, aseguró el portero.
En 2008 publicó un libro: “El Arco de la Vida”. Allí cuenta su experiencia, da consejos y explica de qué manera, perseverando, se puede triunfar.