Archive for Diciembre, 2009

Una de Bruce Lee

Martes, Diciembre 15th, 2009

denilsonveronSeré breve por respeto a tanta gente que gusta de la cosa concreta, al menos en el comentario deportivo. Ocurre lo siguiente, todo un paradigma: Pohang – Estudiantes fue visto en la cancha por 4.500 argentinos, como mucho. Los otros, o sea, todos nosotros –extraterritoriales, confinados al país– vimos es espectáculo por la señal de Fox Sports. O sea, vimos una reproducción de las imágenes captadas por las cámaras de la televisión del país organizador. Una transmisión deficitaria, con microcortes, demasiado centrada en dónde está la pelota y no en la disposición táctica de los jugadores. Quiere decir que lo visto careció de lo más rico que tiene el fútbol: apreciar el movimiento orgánico de un equipo. Pero esa transmisión restrictiva hizo notable dos cosas: 1) la marca personal de los coreanos que utilizaron verdaderas técnicas de taekwondo; 2) el comentario y relato de la dupla Closs-Niembra (sí con a, como Presidenta, senadora, diputada, como sublimación de género).

1) Fue sin querer

Los primeros veinte minutos Estudiantes pudo jugar al fútbol, hasta que los golpes recibidos por parte de los coreanos produjo un repliegue lógico: con lesionados no terminás el partido, ni mantenés un equipo para la final. ¿Querés la pelota? Tomá, ahora jugá. Y los coreanos no jugaron, sólo tiraron la pelota para arriba, para afuera, sin hilvanar dos pases seguidos. Al final del primer tiempo demostraron su inocencia en la marca y gol. Al segundo se llegó por la misma vía, el mismo método. Pero con un agregado: al menos tres patadas descalificadoras dejaron al Pohang con tres hombres menos y Denilson en el arco, con guantes. Todo terminó en un picado, a un toque y recuperar.
Quería resaltar las tres patadas sancionadas, más las otras quince que no merecieron más que amarillas o advertencias. La forma en que los jugadores coreanos fueron a disputar la pelota es la de aquél que pierde no sólo la distancia, sino el estribo respecto a lo que se debe hacer en el fútbol. Rara mezcla de rugby y pogo, el equipo coreano no hizo más que deslucir el espectáculo de lo posible. Y con un resultado en el bolsillo, produjo el lógico repliegue del ganador. Sin piernas no se puede jugar fútbol.

2) Closs-Niembra

Estos dos idiotas (sumados al impresentable cerca del terreno de juego) no hicieron más que emitir juicios desaforados, sin lógica con respecto al juego, intercambiando bromas de bajo recurso y código encriptado en cierta convivencia por las tierras organizadoras. Es más, ante el gol en offside de Denilson se alegraron como niños vengativos. No sólo ello, también Niembra emitió una de las burradas más sonoras ni bien comenzó el encuentro. Dijo el ignorante supremo: “Ésta es la capital de las mil y una noches”. Todos sabemos que tal capital está en Irak, ocupada por el ejército norteamericano luego de una salvaje destrucción por aire y tierra. Ya no habrá mil y una noches en Bagdad luego del saqueo de su patrimonio histórico, ocupada por empresas privadas de seguridad (eufemismo de parapoliciales y mercenarios validados por la CIA).
Dirán: la próxima, ponga mute. Pero saben qué pasa, estos tipos merecen el severo mute de la realidad. ¿Cuándo acompañará a las imágenes una transmisión profesional, sin clishés, ni bajezas y vulgaridades de pésimo gusto? ¿Cuándo será que el periodismo deportivo reconozca que lo importante es lo que ocurre EN la cancha y no en el pequeño kiosco coimero que los promociona? Esos dos relajos merecerían un mute de protesta, pero no, hay que señalarlos. Ellos no tienen nada que ver con lo que hacen los deportistas, éllos son el lastre del intermediario, el símbolo mismo de la profesionalidad como distancia entre la práctica deportiva y el éxito mediático.