Archive for Agosto, 2009

La MLS pierde la línea

Sábado, Agosto 29th, 2009
Conviviendo con la NFL. Una clásica postal de la MLS.

Conviviendo con la NFL. Una clásica postal de la MLS.

Está bien, por ahí vos pensás que el fútbol yanqui no es gran cosa. Por ahí tenés razón. Pero la MLS, de la mano de la población latina, poco a poco está creciendo. Cada vez hay más gente en las canchas, los ratings de la TV suben y cada tanto se mandan alguna locura marketinera como la de traer a Beckham. O sea que ganas de crecer tienen los tipos. Pero a veces se les escapa la tortuga.

Por ahí no tengan talento, es verdad, pero tienen infraestructura. ¿Qué querés?… Si la tienen toda… Está bien, por ahí no están en su mejor momento. Pero los ladrillos quedaron; vos ves lo que son los estadios y no lo podés creer, encima para que juegue cada uno… Te da envidia.

Y vos sabés el poder que tienen, por eso el partido que vi el otro día me dio bronca. Jugaba el RedBull de Nueva York de local y contra Dallas. Hizo dos goles Juan Pablo Angel, el de River. El estadio era como muchos de la MLS, gigante. Un monstruo. Es que es un estadio de la NFL (la liga de fútbol americano), de esos que meten como cien mil personas. A veces meten 20.000 personas y parece que está vacío. Es un infierno. No te alcanzan los ojos.

Pero lo que me dio bronca fue el campo de juego. Primero, sintético. Ya empezamos mal. Porque jugar en sintético es otro deporte, no me digas que no. De última me lo banco, no sería tan grave. Pero lo que sí me subleva es cuando no les borran las líneas del fútbol americano. Perdoname pero eso sí que no me lo banco. ¿Estos tipos quieren promover el soccer presentando una cancha en esas condiciones?

Mirá que los yanquis saben es de espectáculos, pero un partido así no se puede ver por televisión. Andá a pedirle permiso al comisionado de la NBA para que en el próximo partido de los San Antonio Spurs puedan aparecer las líneas de un partido de volley, o el logo de la Liga de Fútbol Indoor en el medio de la cancha… ¿sabés adonde te manda? Y es lógico, los tipos cuidan su producto, su marca.

Vas a ver el video, mirá lo que son las líneas blancas. ¿Viste que son bien gruesas? Además te llenan la cancha con boludeces, como el logo de la NFL en el círculo central, (sí, no es un error, el de la NFL; es como poner una Pepsi en un aviso de Coca) que cuando la pelota pasa por encima la perdés, y esos números por todos lados… no sé, se creen que es un bingo…

Para ver líneas del soccer tenés que ser mago. Son amarillas, finitas, tímidas. El círculo central y las áreas casi ni se ven. Encima la cancha de fútbol americano es más angosta, y la línea lateral tiene como un metro de ancho, así que cuando vos creés que la pelota salió, la cancha sigue. Parece que los tipos siguen jugando como en el barrio, cuando no le dabas bola a las líneas. También es más corta, así que otro quilombo a la altura del área chica. Parece uno de esos polideportivos de pueblo, que tenés la marca de las canchas de tenis, básquet, volley, handball, pelota al cesto…. y lo que se te ocurra. Bochas. Rayuela. No sé, agregale lo que quieras.

Ahora, yo pienso… debe ser un quilombo jugar así. Un día lo voy a agarrar a Juan Pablo Angel y le voy a preguntar. Porque además de los problemas habituales de jugar con línea de tres o línea de cuatro, apretar contra la línea, cruzar la línea de la pelota, putear al juez de línea porque te cortó la jugada cuando vos picaste en la misma línea… Pará, viejo, en el fútbol ya tenemos bastantes líneas como para que nos compliquen más la vida con líneas de otros deportes.

Y no me digas que estos tipos no tienen guita para pagarle a algún ilegal que las borre y que al otro día las vuelva a pintar porque no te la creo. Ni se tienen que ensuciar, si ese es el problema.

Es asi, viejo. A veces se les escapa la tortuga.

Ahora te dejo. Hablando de líneas… ¿Te acordás de Robbie Fowler cuando se aspiró la línea de cal? Un sacado…

El hincha número 1

Domingo, Agosto 23rd, 2009

un-nino-y-un-soldado-juegan-al-futbol-en-irakRecién estaba mirando tele y me acordé de una que me pasó ni bien llegué a Canadá, allá por el 2006. Me acuerdo bien porque fue justo después de la final del Mundial. Una o dos semanas, no más.

En esa época yo vivía en Winnipeg, allí donde se hicieron los Panamericanos del ‘99. Estaba cerca del Assiniboine Park, un parque gigante, lindísimo, el orgullo de la ciudad. Adentro tenía canchas de lo que se te ocurra: béisbol, críquet, volley y por supuesto fútbol.

Yo fui a conocerlo en bici, me dijeron que estaba bueno. Ni sabía que había fútbol. Desde lejos vi las canchas, eran dos. Lindisimas, bien cuidadas. Había partidos en las dos canchas, así que ni lo pensé, me mandé.

Yo estaba recién llegado, no conocía a nadie, mucho menos a argentinos. Todavía me faltaban unos 50 o 60 metros, pero ya desde lejos lo vi. Había uno con la celeste y blanca. Por supuesto, la 10. Llegué, me bajé de la bici y me puse a ver el partido.

El tipo era flaco, no muy alto, pelo corto, rulos, piel oscura, muy oscura. Por ahí sería un santiagueño, o salteño, algo así. Jujeño no porque son más bajitos. Y no era bueno, más vale maderón, pero al nivel de los demás. El partido era malo, pero cuando estás ahí te dan ganas de jugar.

Justo ahí termina el primer tiempo, así que me levanto y lo encaro, en una de esas podía jugar unos minutos.
–¿Como va, maestro? –le digo sonriendo.
–???????? –el tipo me miraba como si le hubiera preguntado la raíz cuadrada de Pi. Así que insistí.
–¿Argentino? –le dije señalándole la camiseta.
–Oh! ¿Esto? –me contestó en inglés agarrándose la camiseta. Hablaba un inglés rudimentario, maltratado, pero se hacía entender. Igual me agarró de sorpresa, ni me hubiera imaginado que el tipo no fuera argentino.

Es que en cualquier lado del mundo vos ves miles de camisetas de Brasil, hasta en Argentina hay tipos que no sé como, pero por ahí te caen a jugar con la 9 de Ronaldo, no sé cómo los dejan. ¿Que querés? Los tipos son pentacampeones, tienen hinchas por todo el mundo. Pero camisetas Argentina hay pocas, y por lo general el tipo que se la pone es argentino.

–Yo soy de Iraq –dice el tipo. Y ahí arrugás, es como que alguien te diga que es de Fuerte Apache, vos das dos pasos para atrás porque no querés saber más nada, por las dudas. Pero el tipo sigue. –Este sólo es mi equipo.

¿Mi equipo?!, pensé yo. ¿Un iraquí hincha de Argentina?!!!

–¿Y usted de dónde es? –me pregunta ahora el tipo con curiosidad.
–De Argentina –le contesto. Ahí la cara del tipo se transfiguró. Fue como si le hubiera dicho que era el Diego en persona.
–¿En serio? –se aseguró. –¡Argentina, Argentina! –gritaba golpeandose el corazón con el puño derecho como diciendo “Yo la llevo adentro”.

Ahí salió corriendo hasta su bolso, que estaba tirado a unos 20 metros. Era un bolso Adidas que decía Argentina, medio baqueteado. Me lo mostraba orgulloso, como si fuera su hijo. De repente se agarró la cabeza con las dos manos y me dijo: –¿Cómo pudimos perder con Alemania? Me quedé toda la noche despierto para verlo. Vi todos los partidos… Soy el hincha número uno… Una lástima, esos penales… teníamos un equipazo… Riquelme… Crespo… Ayala… Mascherano…

El tipo seguía tirando nombres y yo no lo podía creer, sabía todos, hasta Abbondanzieri le salió mas o menos de corrido. Pero lo que más me llamaba la atención era que el tipo hablaba en primera persona: “¿Cómo pudimos perder con Alemania?”… Un hincha de verdad.

Hasta que en un momento se pone serio y me pregunta: “¿Me puede explicar por qué no lo puso a Messi?” No era una pregunta así al pasar. Me lo preguntaba como si yo hubiera sido el responsable de que Messi no haya jugado. No, el tipo demandaba respuestas. Y algo que lo convenciera.

–No sé –le dije pateándola afuera–, creo que estaba lesionado.

¿Qué querías que hiciera? Si medio país todavía se está preguntando por qué Peckerman no lo puso a Messi. Ni él lo debe saber. ¿Lo voy a saber yo? Además mirá si le decía algo que no le gustaba. El tipo era iraquí, anda a saber qué te puede hacer!

–Una lástima –contestó el iraquí sacudiendo la cabeza. –Una lástima. Con el equipo que teníamos… Todavía no lo puedo creer…

Y, sí, teníamos un equipazo. El día de la eliminación todavía estaba en Argentina, uno de mis últimos días. Nunca ví un velorio tan grande. Pero no sólo argentinos lamentaron esa derrota. Hubo también un iraquí.

Te dejo, estoy mirando CNN. Otro atentado en Bagdad.

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De brasucas, malabaristas, serbios y YouTube

Domingo, Agosto 23rd, 2009


Futivollvey en las playas de Toronto.

Antes de mudarme a Toronto, visité la ciudad para conocerla. Arreglé la fecha para coincidir con un amigo mío, un productor de documentales que vive en Montreal y viajaba para filmar. Uno de los documentales era en la playa Woodbine, al este de la ciudad. La idea era juntar a un brasuca fanático del futivolley con un canadiense enfermo del fútbol.

La playa tenía como veinte o treinta canchas de volley. En todas jugaban al volley, obvio. Excepto una. La de los brasucas, que jugaban al futivolley como si estuvieran en Copacabana. Hay que ver lo que es eso. La tienen atada los pibes. Bah, atada no, porque acá la joda es que la tenés que pasar. No existe eso de ponerla bajo la suela.

Lo hicieron jugar al canadiense. Pobre, hizo papelones. Es que además de canadiense era arquero. Se le cagaban de risa, pobre pibe. Después de un rato me dijeron a mí si quería jugar, así que me mandé. Era la primera vez que jugaba.

Al principio hice papelones, como el canadiense. A mí también se me cagaban de risa. Encima me cargaban porque era argentino. Es que es jodido, en el futivolley a vos te viene al pecho y vos, de pecho nomás, se la tenés que poner en la cabeza a tu compañero. Te quiero ver ahí. Es que toda tu vida, cuando te tiraban una pelota al pecho vos la matabas, la bajabas como si tuvieras una almohada. Es instintivo. Ahora que estás ahí, en diez minutos tenés que torcer la historia de la evolución futbolística. Y si la matás con el pecho se te cagan de risa.

Después le empecé a agarrar la mano y dejé bastante bien parado el nombre de Argentina. Hasta los brasucas lo reconocieron. Pero verlos a ellos da gusto. Las cosas que hacen esos pibes! Es como que tienen un resorte en el pecho. O cuando ya la tienen que pasar del otro lado, la tercera, que ahí le dan con lo que venga, de taquito o de chilena, si la cancha les quedó de espaldas. Unos monstruos los brasucas. Dan ganas de aplaudirlos.

Estos brasucas sí que la tienen clara...

Estos brasucas sí que la tienen clara...

Y también la mejor onda. Después de filmar nos quedamos hablando bastante. Yo les preguntaba dónde jugaban en el invierno. Entre tanto muerto que hay por acá me gustaba la idea de prenderme en algún fútbol indoor con brasucas. Y ahí me sorprendieron.

–No, yo no juego al fútbol –me dijo André, uno de los que mejor jugaba.
–¿Cómo que no jugás? –le pregunté incrédulo.
–No, yo juego al futivolley, al fútbol soy malísimo. Si me meten en una cancha no se ni donde pararme –confesó. Yo casí me caigo de culo, si vos vieras las cosas que hacía ese flaco!!!

Mirá, si necesitaba una confirmación era ésta, viejo! Me lo dijo clarito el brasuca. Son dos deportes distintos. Es como que un acróbata chino, de esos que se suben a una bici con una pirámide de quince chinitas encima, te diga que puede ganar el Tour de France. Es otra cosa.

Por lo menos los brasucas la tienen clara, no como los pibes de ahora. Desde que llegué a Canadá me la paso puteando a los malabaristas. Es que hay toda una generación que creció mirando por YouTube los malabares que hace Ronaldinho y se la pasan toda la tarde imitándolo. Y no te hablo los de los potreros o favelas, que por lo menos después van y la rompen; te hablo de los de Canadá que después van a jugar y son malísimos. Vos los ves entrar a la cancha y tenés que ver las cosas que hacen antes de los partidos. Si yo intento hacer lo mismo me rompo los ligamentos, o los dientes contra el piso.

Y lo peor es que se creen que son buenos. Pero el partido es la hora de la verdad, ahí se ven los pingos, como dicen los antiguos. Ahí los pendejos quieren hacer las mismas pelotudeces que hacen afuera de la cancha.

Para estos casos te doy un consejo de alguien que lleva muchos años de esto: vos quietito. No los ataques porque los pibes son hábiles, no son giles. Si te comés un amague te pintan. No, vos quietito, vas a ver que si aguantás el pibe se desnuca tratando de hacerte una bicicleta, o si tarda mucho en gambetearte los compañeros lo empiezan a putear para que la largue. Así que vos quietito. La otra que puede pasar es que lo agarre un serbio, que se pasó ocho años en la guerra de los Balcanes y tiene más batallas que partidos, y le sacuda una hostia para que –como dicen los gallegos– se vaya a tomar por culo él y todos sus malabares. Si hasta te dan ganas de aplaudirlo al serbio también…

Bueno, ahora te dejo. Estoy leyendo en Marca que a Ronaldinho los tifosis lo descubrieron en una disco y lo sacaron a patadas, lo mandaron a dormir. Ilusos los tifosis, Ronaldinho se fue al boliche de al lado. Todavía no se acostó.

¿Jugaste alguna vez en otro idioma?

Lunes, Agosto 17th, 2009
El Pepe Sand se lleva sus goles a los Emiratos. Un traductor por allá...

El Pepe Sand se lleva sus goles a los Emiratos. Un traductor por allá...

Decime si no te pasó: estás leyendo el diario y sale una de esas notas a algún jugador de esos que se fueron a un destino exótico, ponele el Chori Domínguez en Rusia, Belluschi en Grecia, qué se yo, hay miles. El Pepe Sand, ahora que está de moda. Ahí pensás: si este tipo se fue ahí, seguro que le pusieron una torta del tamaño de la CN Tower (algún día te voy a mostrar la emblemática torre de Toronto).

Seguís leyendo. El tipo cuenta que le cuesta adaptarse, que no lo entiende al técnico, que le cuesta relacionarse con sus compañeros, que no sabe ni cómo empezar para levantarse una mina y todo el rosario de lamentos. Ahí te empieza a agarrar bronca, engranás. Decís: puta, este tipo acá jugaba por dos mangos y todas las mañanas le rezaba a la estampita de San Marchi de Agremiados para que le paguen el 15% del pase que le deben desde el ‘98; cuando perdía sobre la hora la propia hinchada le pinchaba las cubiertas del auto por amargo, ni podía salir a caminar por el barrio. Ahora se le dio, le pusieron un vagón de guita, más de lo que gana cualquier laburante en su vida y encima se queja!!! ¿No sabía que la cosa iba a ser así?

Y tiene su lógica, yo también pensaba lo mismo. Yo pensaba que todo el rollo ese de la adaptación era verso, que los buenos jugadores son buenos acá y en la China (bah, sobre todo en la China que son malísimos).

Pero un día me tocó debutar en Canadá y ahí cambié de opinión. No sabés lo que fue eso. No había ni uno solo que hablara español. Bueno, sí, un hondureño, pero era del otro equipo. Después había gente de todo el mundo, algo habitual en Canadá. Africanos, asiáticos, árabes, algunos europeos, de todo menos canadienses (los canadienses juegan al hockey sobre hielo, es su religión).

Ese día sufrí en carne propia el sufrimiento de jugar en otro idioma. ¿Tenés idea de lo que es jugar así? Es terrible, no sabés ni cómo pedirla, ni avisarle a un compañero que se la van a sacar, o arengar a tu equipo para que apriete en la salida. Además yo lo sufrí el doble, por que yo en Argentina era de los que hablaba mucho. Afuera de la cancha soy callado, pero adentro de la cancha soy insoportable, no paro. Le hablo al referí, a mis compañeros, me puteo. No lo puedo evitar.

Ahora, si sos ese prolijo lateral, que juega y cumple, un soldado, digamos, ahí no tenés mucho problema. Haces la tuya y jugás. El problema es cuando querés erigirte en líder, como eras en Argentina, y no te sale una palabra. Ahí vas muerto.

Es que es jodido. A ver, decime: ¿cómo le decís a tu central paquistaní, que habla inglés aún peor que vos, que por el amor de Alá, se deje de joder y que la cuelgue a la segunda bandeja, en vez de hacer sombreros en el área chica? ¿Cómo le decís al rústico 5 rumano que se tire unos metros más atrás para que no le ganen la espalda porque el 10 de ellos le está pintando la cara? Es terrible… Tratá de decirle al veloz puntero coreano (¿será coreano o chino?) que te marque el pase y haga la diagonal que se la ponés en cortada por entre los centrales… Andá a recordarle al referí que le está sacando amarilla al 2 de ellos, que el tipo ya está amonestado desde los 10 del primero… Andá, dale, que quiero ver de qué te disfrazás.

¿Sabés qué pasa? Que el jugador argentino no sólo juega con las piernas, también juega con la boca. Y si no tenés eso es como que estás mutilado. Te cortaron la lengua. No sos el mismo. Acordate de Tevez y Mascherano en el West Ham, ni los ponían. Pero hay que vivirla en carne propia para entender cómo hay tipos que afuera no funcionan.

Eso sí, y en esta estamos juntos: el tipo que se va a España y no se adapta le tiene que hacer un monumento a su representante, porque ese tipo sí que es un muerto.

Te dejo, me voy a leer “17 de Diciembre de 1971”, del Maestro Fontanarrosa. Ya lo leí mil veces, pero cada día le sale mejor.

Por acá lo llaman soccer

Viernes, Agosto 14th, 2009
El SOCCER llena estadios. También en Canadá.

El SOCCER llena estadios. También en Canadá.

Qué le vamos a hacer… es así. Estoy en Toronto (Canadá) y acá los gringos lo llaman SOCCER, vaya uno a saber porqué. No te digo que los canadienses son como los yanquis, porque ese es otro tema y da para más largo, pero en esto del soccer van juntos.

Y te da bronca, porque cuando te preguntan a qué jugás, si vos le decís FUTBOL enseguida agarran para el otro lado, para el fútbol americano. Entonces tenés que estar aclarando, y le decís con orgullo, como tratándolos de estúpidos o ignorantes: “el fútbol real, el original”. Hasta se lo decís con bronca, como diciendo esto es mío, porque ustedes, gringos imperialistas, que se apoderan de todo, hasta del fútbol se apropiaron. Y de puro jodidos, nomás, porque encima lo usan para un deporte que se juega con las manos. Si hasta hacen entrar cada tanto a un pobre tipo que se la pasa en el banco para que patee y le saque las papas del fuego. Mirá lo que llegaron a hacer estos tipos para blanquear el afano del nombre!

Pero tampoco te da para entrar con los tapones de punta con cualquier persona que recién conocés, que te cae bien, o que no te conviene pelearte. No, esa te la guardás para cuando la cosa está jodida.

Entonces, para simplificar, o para evitar conflictos, decís que jugás al SOCCER. Lo decís bajito, resignado, con vergüenza, suena a confesión. Es que ahí entregás todo, traicionás la historia, tus raíces. Es como si te forzaran a ponerte la verdeamarela. Y ahí te miran con lástima, como diciendo: “Pobre, juega a ese jueguito simpático en el que se hacen goles con la cabeza”. No, si te da ganas de matarlos!!!

Pero a veces también te pasa que te encontrás con europeos, que acá hay de todos lados. Y ahí nada de SOCCER, ahí es FUTBOL, con todas las letras, o FOOTBALL a lo sumo. Tocás de primera, la empatía es instantánea. Te relajás, sabés que hablas de igual a igual sin traicionar a nadie, que aunque hables otra lengua la palabra FUTBOL te une. Hasta con un inglés te pasa, mirá lo que te digo, con un inglés! Si hasta ellos se ríen de los gringos.

La única excepción es con los tanos, que ellos le dicen CALCIO. Pero esa está permitida, porque el calcio es parte de tu historia. Te dicen calcio y te acordás del ‘90, del cabezazo de Cani, de las lágrimas del Diego, de los goles del Bati en la Fiore… qué se yo, hasta del Galgo Dezotti en el Cremonese.

Tengo miles de anécdotas, pero este café no alcanza para todas. Paso a paso, como dice el filósofo Mostaza, te voy a ir contando qué gusto tiene esto de vivir el fútbol desde lejos, en este lugar inhóspito.

Y ahora te dejo, me voy rajando porque hoy dan Liverpool – Cienciano por la Sudamericana.