El valor de una Medalla de Plata
por Jorge Gérardin, el 25/02/2010 a las 11:45 pm
Son días olímpicos para Canadá. Atrás ya han quedado los las protestas de los grupos “anti-Juegos”, las complicaciones climáticas (demasiado “calor” para unos Juegos de Invierno) y hasta la muerte del georgiano Nodar Kumaritashvili durante su entrenamiento de “Luge”, a escasas horas de la ceremonia inaugural.
Aún en Toronto, a 4.000 kilómetros de distancia de Vancouver (sede de los Juegos), el espíritu olímpico se respira. Hasta en los lugares más inesperados uno puede encontrarse con infinidad de plasmas dedicados a transmitir durante las 24 horas lo que para Canadá es motivo de orgullo nacional.
Y el clima se contagia. Llegás a tu casa fundido, prendés la TV y en un punto te das cuenta de que sacrificaste tres horas de sueño por mirar Eslovenia vs. República Checa en “Curling”, esa gélida versión de nuestras queridas “Bochas”.
Así fue que ayer me encontraba mirando la final del “Bobsleigh” de minas (ya sé, no me lo digas… estoy muy mal…). Canadá tenía dos equipos: el “Canadá 2″, que estaba primero, adjudicándose la Medalla de Oro, y el “Canadá 1″, que era el último que podía arrebatarle el Oro. Las cámaras estaban todas con las chicas de “Canadá 2″, esperando el resultado de sus compatriotas. “Canada 1″ finalmente se impuso, relegando a “Canadá 2″ a la Medalla de Plata.
Así, en menos de un minuto, las chicas de “Canadá 2″ vieron cómo la Medalla de Oro se le esfumaba de las manos. Lejos de amargarse, festejaron con ganas el histórico 1-2. Parecían ellas las Campeonas Olímpicas. Más tarde, en el momento del podio estaban más contentas que las Campeonas. Era emocionante verlas.
Y claro, ¿Cómo no vas a festejar!!!? Seguramente se pasaron una vida preparándose para ese momento. Seguramente habrán padecido privaciones o sacrificado afectos por su carrera deportiva. Hasta arriesgan sus vidas tirándose en esos trineos que van a 150 km/h.
Y fue inevitable, en ese momento, viendo a las sub-campeonas tan contentas (algo común en estos Juegos), se me vino a la cabeza el papelón del fútbol argentino en Atlanta, en aquella final perdida contra Nigeria.
Me acordé de jugadores, que vistiendo la camiseta argentina se quitaban del cuello la Medalla de Plata, como si no quisieran ser retratados en ese momento de deshonra. Es que para el fútbol argentino ser segundo es un fracaso, por más que nuestro último Mundial ganado ya se esfuma en nuestra memoria.
Sin embargo, hemos festejado el Tercer Puesto en el Mundial de Rugby, o el sub-campeonato del Mundial de Basquet de Indianápolis. No sé… será que ahí íbamos de punto…
Me pregunto si algún día el fútbol argentino festejará un sub-campeonato. No me atrevo a pronosticar qué va a pasar en Sudáfrica, pero como estamos hoy por hoy, cualquier cosa que no sea volverse en primera rueda debería ser motivo de una vueltita por el obelisco…

Febrero 26th, 2010 at 12:27 pm
Gabriela Sabatini siempre fue criticada por no ser número uno. A Ramón Diaz, luego de quichicientos campeonatos ganadosen River le seguían diciendo que no sabía nada.
Parece que nos costara mucho aceptar lo bueno. A Maradona si no vuelve con la copa lo van a querer linchar.
Messi, después de haber ganado todos los campeonatos que jugó, resulta un pelotudo de mierda en la selección. Será cuestión de mirar un poquito para adentro a ver qué es lo que realmente nos frustra de nosotros mismos.
Marzo 3rd, 2010 at 12:07 pm
Estoy de acuerdo con todo, los argentinos a veces creemos que somos los primeros, (!!!!) Me dió verguenza cuando no se pusieron las medallas de plata!!!!! Y me copé con el curling y vi la final de Cánada 1 y 2 y pensé exactamente lo que contás. Muchos besos
Marzo 4th, 2010 at 5:08 pm
No es por justificar, pero existen algunas diferencias entre “esto” y “aquello” que merecen ser tratadas. Gracias a tu artículo, me fui corriendo a revivir la final de Atlanta http://www.youtube.com/watch?v=U6JN1AvxcSE y en dicho resumen, si se bancan algo que se supone africano, o croata, constatarán, además de que Pablo Cavallero es el arquero más yeta de la historia del fútbol todo, ese partido estaba ganado desde el arranque; que nadie contaba con un triunfo nigeriano, y menos que menos que Amunike nos clavaría dos veces, la última en el minuto 88!
Y si a eso le sumamos el hecho de que en ese equipo jugaban dos de los tres jugadores más tribuneros http://www.aollatinoblog.com/2008/07/10/los-jugadores-tribuneros/ que vistieron la celeste y blanca (Simeone y Crespo, más tarde aparecería el Killy González), estaba claro que ante la primera handycam que vieran estos energúmenos iban a hacer toda la escena “pour la gallery”.
Ahora, insisto, los grones nos tomaron de sorpresa a todos, mientras que los hechos que nombrás vos en el artículo también nos sorprendieron pero por exactamente lo contrario. El tercer puesto en el mundial de rugby no estaba en los planes de nadie, al igual que la palabra “victory” no se imprime en los diccionarios canadienses, entonces de ahí el festejo.
Muy bueno Sapo, y gracias por el recuerdo!