Toronto, un Mundial paralelo
Jueves, Junio 3rd, 2010
Sí, ya sé. Le ganamos 5 a 0 y a vos te quedó la sensación de que los rubiecitos canadienses en esto del fútbol no existen. Y en parte tenés razón, no te lo voy a discutir.
Pero por ahí también te imaginas que si venís a Canadá durante el mes del Mundial te la vas a pasar añorando ver el Mundial por la TV Pública porque acá no le dan ni bola.
Y ahí, mi amigo, es donde quiero iluminarte.
En Argentina nos han educado con el mito del crisol de razas, Buenos Aires ciudad cosmopolita y todo eso, pero en cuanto a multiculturalidad estamos lejísimos de Toronto, por ejemplo. Para ilustrarlo te cuento que más del 50% de la población de Toronto es considerada “minoría visible”, como le llaman acá a los que no son blanquitos. No es un error, más de la mitad, es una barbaridad. Y los podés escuchar a cada rato en la calle. Cientos de idiomas que convierten a Toronto en una Babel civilizada.
Y como bien sabrás, el fútbol es el deporte más popular en todo el mundo, excepto en Norteamérica. Por este lado del mundo, los locales están más pendientes de la Stanley Cup (la final de la NHL, la liga de Hockey sobre hielo), que del soccer, como les gusta llamarlo por acá.
Pero a pesar de los locales, el Mundial empieza a latir en Toronto, de la mano de los inmigrantes. Porque ellos no sólo traen el idioma, traen también sus costumbres y sus pasiones. Ya empiezan a aparecer banderas de todos los colores. De Italia, que son millones; de Portugal, que están agrandadísimos; de Grecia, ruidosos como nadie; de toda Europa, que sus guerras expulsaron a millones; de latinos, que hay miles y miles… Hay de todo: yanquis, coreanos, japoneses, africanos… y lo que se te ocurra. Y no importa si su equipo quedó afuera. He visto banderas irlandesas, escocesas, de Turquía, hasta de Uganda, ya contagiadas por el espíritu Mundialista.
Está claro que para los locales el fútbol, aunque creciente, no es una prioridad. Está claro que su selección no está a la altura de la pasión que existe en este país por el fútbol. Pero también está claro que el Mundial se va a vivir aquí como en ninguna otra ciudad del mundo.
Acá argentinos no son muchos, pero seguramente se harán escuchar.
Hasta la próxima.






Hace mucho que Argentina no tiene un partido tan clarito. De esos que deciden el futuro de jugadores, técnicos y dirigentes. Hoy no hay que darle muchas vueltas al asunto, nada de andar buscando belleza o sutilezas. Hoy sólo hay que meterla.

Recién estaba mirando tele y me acordé de una que me pasó ni bien llegué a Canadá, allá por el 2006. Me acuerdo bien porque fue justo después de la final del Mundial. Una o dos semanas, no más.![Reblog this post [with Zemanta]](http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=8cf3168f-edc9-4bd9-bc19-ecfea94e9b2c)