Archive for December, 2009

Estudiantes se ganó el respeto del mundo futbolístico

Sunday, December 20th, 2009

veron trofeo mundial de clubesHistórico lo realizado por Estudiantes de La Plata en la final del Mundial de Clubes ante el Barcelona. ¿Pero cómo es eso de histórico, dirá usted, si perdió 2 a 1 y no fue campeón? ¿Qué tiene de brillante el subcampeonato si al fin y al cabo fue doblegado por un equipo que no jugó bien pero que tuvo más resto físico gracias al recambio de jugadores?

Por eso, justamente. Y por mucho más. Las apuestas, a priori, estaban 7 a 1 a favor del equipo catalán. Y en definitiva, los que apostaron por los dirigidos por Josep Guardiola, se llevaron su premio. Pero si la justicia y la lógica existieran en este impredecible y maravilloso deporte, entonces el ganador debería haber sido el Pincha.

El primer tiempo de Estudiantes fue sencillamente sensacional, porque siempre trató de poner la pelota en el piso y tuvo un orden táctico impecable, cortando el circuito creativo de Barcelona en el mediocampo y anulando a Messi, Henry e Ibrahimovic. Como habrá sido de eficaz el trabajo del Pincha, que Messi comenzó el partido por la banda derecha para hacer su acostumbrada diagonal hacia el medio, pero nunca lo logró. Frustrado, se tiró al medio y allí tampoco pudo prevalecer. Todo el Barcelona, en realidad, fue un mar de dudas e imprecisiones en esa primera mitad. Y fue justo que se fueran a los vestuarios con el partido 1 a 0 a favor de Estudiantes. 

Pero en el complemento, cansado y con un gol a favor, Estudiantes le cedió espacios y la pelota a Barcelona. Un gran error. Pero cuando las piernas no responden, resistir es una estrategia válida. Entonces, se dedicó a aguantar y tratar de sorprender con un contragolpe. Y estuvo a tan solo dos minutos de hacer historia. ¿No lo hizo acaso pese a la derrota? Claro que sí.

El tiempo suplementario fue otra película. Y el mayor recambio de jugadores que tiene el equipo catalán, hizo la diferencia. Aunque el resultado marca fielmente la ínfima diferencia que existe entre el equipo más poderoso del mundo y un conjunto sin nombres rutilantes, salvo Verón. Porque la diferencia, justamente, estuvo en las individualidades, no en el juego vistoso que muchos argentinos aclaman del Barcelona, quizás por ese morbo tan nuestro de criticar siempre lo propio.

Messi hizo el gol del triunfo, que a la postre le dio el título a Barcelona. Y muchos ahora volverán a hablar del mejor jugador del mundo, de su magia, de su grandeza. Sin embargo, ante Estudiantes, Messi volvió a ser una sombra como en la Selección nacional.

Y por cierto, Messi no debería haber convertido ese gol, porque tendría que haber sido expulsado por el árbitro Benito Archundia sobre el final del tiempo reglamentario, tras un planchazo. Era segunda amarilla y roja. Pero al mexicano le pesó la responsabilidad. Claro que las excusas son para los mediocres. Y Estudiantes no debe caer en eso, porque jugó con hombría y se ganó el respeto de todo el mundo futbolístico, demostrando que se le puede jugar de igual a un plantel plagado de estrellas. Los euros, en definitiva, forman planteles que terminan prevaleciendo por sus individualidades, pero que no siempre llegan a convertirse en un equipo de fútbol.

Claro que más allá del gran partido jugado ante Barcelona, la duda y la bronca quedarán instaladas durante mucho tiempo en toda la familia Pincharrata. ¿Qué hubiera pasado si el árbitro expulsaba a Messi, el rosarino no convertía el gol del triunfo y la definición llegaba a través de los penales? Quizás se hubiera escrito otra historia. Aunque nunca lo sabremos, gracias a un arbitraje más que, como en la Supercopa Europea y en la Champions League, vuelve a darle una mano al equipo más poderoso del mundo. ¿La necesita?

A 25 años de un recuerdo imborrable, Independiente campeón de la Copa Intercontinental de 1984

Wednesday, December 9th, 2009

independiente intercontinental 1984En el arco, Carlos Mario Goyén; en la defensa, Néstor Rolando Clausen, Hugo Eduardo Villaverde, Enzo Héctor Trossero y Carlos Alberto Enrique; en el mediocampo, Ricardo Omar Giusti, Claudio Oscar Marangoni y Ricardo Enrique Bochini; en la delantera, Jorge Luis Burruchaga, José Alberto Percudani y Alejandro Esteban Barberón. Acá están, estos son los nombres de aquel equipo dirigido por José Omar Pastoriza que un 9 de diciembre de 1984 se consagró campeón Intercontinental. Si, un día como hoy, pero hace 25 años, Independiente vencía 1 a 0 a Liverpool en el estadio Nacional de Tokio y volvía a convertirse en el mejor del mundo.

“Burruchaga la perdió en el medio, le quedó a Maranga y de primera me mete la pelota frontal, atrás de los centrales. La domino con la derecha, la adelanto otra vez de derecha y, cuando me sale el arquero, defino cruzado de zurda, mi pierna hábil. El gol que había soñado se hacía realidad”. reconoció emocionado tiempo después Percudani. No era para menos. Iban apenas 6 min de juego cuando Marangoni, desde la mitad del campo de juego, habilitó con un pelotazo largo a Percudani, para que Mandinga se escapara solo por la izquierda, ingresara al área y ante la salida del arquero Grobbelaar definiera con un toque suave. Justamente aquel gol y una actuación inolvidable, fueron las causantes por las cuales Percudani se alzó también con el premio al mejor jugador de aquella final.

percudani-festejo-intercontinental 1984Pero 1984 no fue solamente la obtención de la Copa Intercontinental en la vida de Independiente. Fue, sin dudas, el año más glorioso e inolvidable en la gran historia deportiva del club, ya que el Rojo consiguió el derecho de disputar la Copa Intercontinental gracias a la obtención de la Copa Libertadores. En aquella final Sudamericana, Independiente derrotó a Gremio de Brasil 1 a 0 en el partido de ida, que se jugó en suelo brasileño. Si, venció de visitante nada más y nada menos que al último campeón del mundo en aquel momento y uno de los mejores equipos del continente. La revancha, jugada en el estadio de la Doble Visera ante una multitud, terminó con un apretado 0 a 0. Pero poco importó que no pudiera quedarse con la victoria de local. La epopeya ya la había logrado en Brasil y así el Club Atlético Independiente se corono campeón de América por 7º vez en su historia, convirtiéndose definitivamente en el Rey de Copas.

Y entre los recuerdos, no se puede dejar de destacar que, además, aquel conjunto tuvo a varios de los jugadores que sin dudas conforman el 11 ideal de todos los tiempos del fútbol argentino: Bochini, Trossero, Clausen, Villaverde y Burruchaga están en lo top de nuestros mejores exponentes. Por eso, a 25 años de aquella Intercontinental, bienvenido sea el recuerdo de uno de los equipos más grandes de todos los tiempos. Felicidades campeón!!!

La novela de Fabbiani en River tuvo un triste y anunciado final

Friday, December 4th, 2009

fabbiani abucheadoFin de la historia de Cristian Fabbiani en River. Fin de una novela que se presentó con bombos y platillos en el verano de 2009, pero que por falta de rating desapareció sin pena ni gloria. La historia arrancó con Newell´s, la novia despechada, que no quería desprenderse del Ogro y pretendía que cumpliera su contrato. Pero en el camino aparecieron Vélez y River seduciéndolo. Y se armó el culebrón.
Fabbiani ilusionó al conjunto de Liniers y parecía que nacía un nuevo amor. Pero en una noche calurosa, un sueño pesado le dijo a su corazón que no se pusiera la camiseta de Vélez, porque no estaba enamorado de la V azulada y no sería feliz. Esa mañana se levantó con cosquillas en la panza y gritó a los cuatro vientos que su único sueño era vestir la camiseta de su gran amor: River.
Entonces, los dirigentes millonarios hicieron todo lo que estuvo a su alcance para contar con el delantero. Inclusive, maltrataron moralmente al paraguayo Santiago Salcedo, a quien quisieron incluir primero en la negociación y después le pidieron cordialmente que aceptara dar un paso al costado.
Finalmente, Fabbiani cumplió su sueño. Y el idilio con los hinchas millonarios fue inmediato. Solo tenía que jugar, hacer goles, mostrar profesionalismo y el amor sería eterno. Pero no. Fabbiani fue un ogro que no asustó ni hizo reír, que arrastró sus piernas por el campo de juego y que lentamente se fue quedando sin el apoyo de la gente. A tal punto que esos mismos hinchas que lo convirtieron en ídolo antes de jugar, lo despidieron entre insultos y silbidos tras la derrota ante Independiente por 3 a 1, en la 8° fecha, justo el día del debut de Leonardo Astrada como técnico.
Y él, en lugar de agachar la cabeza, pedir disculpas y dirigirse rápidamente a los vestuarios a pensar en cómo revertir la historia y recuperar el amor de su gente, se despachó con un gesto que enardeció aún más a los plateístas, cuando se llevó el dedo índice a la boca y los retó a que se callaran. Ahí, el Ogro terminó de romper definitivamente el idilio con la gente.
Las fechas transcurrieron, su forma física nunca mejoró, su buena técnica continuó ausente y los goles nunca aparecieron. Y las pruebas están a la vista, ya que en 16 jornadas disputadas de este torneo Apertura, Fabbiani no convirtió ningún gol.
Astrada ya comenzó a armar la versión 2010 de River. Sabe que el gran problema del equipo en los últimos años fue la falta de grandeza y actitud de sus jugadores. Sabe Astrada, mejor que nadie, que la camiseta de River no es para cualquiera. Y es obvio que pese al amor expresado, fue demasiado pesada para Cristian Fabbiani. Así, la gran novela del verano 2009 llegó a un abrupto final, sin haber cumplido siquiera un año desde su estreno. Sin dudas, un fracaso rotundo.