Gracias por el fútbol
Thursday, September 17th, 2009
Así sí. Así da placer ver fútbol argentino. Vélez y Boca fueron dos equipos que se dedicaron a atacar y brindaron un gran espectáculo, sobre todo en el primer tiempo. De ida y vuelta. Atacando y jugando por el medio, por los costados, en diagonal, triangulando y priorizando siempre el arco de enfrente.
Finalmente ganó el mejor de los dos: Vélez. Por mayor solidez en todas sus líneas, por el compromiso que ponen cada uno de sus jugadores en cada acción del juego y por tener una base que no se desarmó tras el título logrado en el último torneo Clausura. Y en ese aspecto también hay que destacar a los dirigentes, que no sólo saben administrar el presupuesto en buenos jugadores, sino que también saben de fútbol y mantienen un diálogo fluido con el técnico Ricardo Gareca.
Boca no desentonó. Y Juan Román Riquelme volvió a mostrar algo de su fútbol. Imponiendo el ritmo o la pausa en los momentos justos, asistiendo con pases milimétricos, dándole indicaciones a Ricardo Noir y hasta dialogando con Martín Palermo para intentar abrir el cerrojo defensivo impuesto por Vélez.
Cualquiera de los dos pudo haberse ido a los vestuarios al término de los primeros 45 minutos con la ventaja a su favor. Porque jugaron a atacar y no a defenderse. Ambos mostraron defectos, es cierto. Pero en este fútbol mezquino de los últimos tiempos que arranca más lamentos que aplausos (si no miren a la Selección), Vélez y Boca acercaron una ráfaga de aire fresco.
En el segundo tiempo, Boca intentó mantener su línea de juego, pero lentamente volvieron a aparecer los fantasmas de los últimos partidos. Y Vélez, este equipo solidario y contundente de Ricardo Gareca, terminó adueñándose del protagonismo, se puso 1 a 0 a con el gol de Jonathan Cristaldo y terminó ganando con justicia el partido.
Y al final, Vélez fue el que avanzó en la Copa Sudamericana. Mientras que boca se fue de Liniers frustrado, sabiendo que ahora tendrá la difícil tarea de empezar a ganar en el torneo Apertura (solo logro una victoria en 4 partidos) porque la clasificación a la próxima Copa Libertadores de América está muy lejana y depende de los puntos que consiga en este semestre.
Más allá de las virtudes y los errores de ambos equipos, bienvenido sea el buen fútbol, entonces. O al menos las ganas de brindar un espectáculo atractivo. Que distinto hubiera sido si Vélez, en aquella polémica final del último torneo Clausura, le ganaba a Huracán de esta manera y no por un grosero error del árbitro Gabriel Brazenas.