Banfield le ganó a San Lorenzo y va por el primer título de su historia
Monday, November 9th, 2009
Los equipos se construyen con hombres, no con nombres. Los equipos ganadores son aquellos que sacan a relucir en los momentos decisivos todo el orgullo, la vergüenza y el hambre de gloria. Los equipos que escriben la historia futbolística de una institución o de un país son aquellos que además de ganar (salgan campeones o no) tienen una identidad y la respetan. Y si a toda esa ecuación, se le suman las condiciones en las que se formaron, el contexto económico en el que fueron concebidos, los jugadores, el cuerpo técnico y los dirigentes que le dieron vida, entonces según ese análisis, dejarán su huella para siempre. O no.
Por ahora, la huella que está dejando este Banfield de Julio César Falcioni amenaza con quedar en la historia. No por su juego vistoso, tampoco por goleadas inolvidables. Pero si por el coraje con el que juega. Es que Banfield perdió el miedo al ridículo, a la derrota o al fracaso. Y sigue sorprendiendo a propios y extraños dejando en el camino a rivales de peso. Le ganó claramente a River por 2 a 0. Se quedó con el clásico ante Lanús por 2 a 1, de visitante. A Newell´s, el otro líder del torneo, lo venció 2 a 1. A Estudiantes de La Plata, el actual campeón de la Copa Libertadores de América, lo sorprendió en la fecha anterior y la victoria también fue 2 a 1. Y en esta 13° jornada del torneo Apertura, el que se rindió a los pies del Taladro fue nada menos que San Lorenzo, en su propio estadio.
Fue 1 a 0 producto de un gran contragolpe. Walter Erviti puso un pase magistral para Sebastián Fernández que se escapó por la derecha y sacó un tremendo derechazo que dejó sin respuestas a Pablo Migliore. Así ganó Banfield. No le sobró nada, es cierto. Y de hecho, sufrió hasta el final del partido la arremetida del equipo de Diego Simeone, que con más ganas que ideas encerró a Banfield en su propio arco. Pero lo que cuesta vale, por eso el delirio de esos miles de fanáticos que coparon la tribuna visitante, por eso el abrazo final de los jugadores, por eso la emoción de uno de los líderes del campeonato junto a Newell´s.
Si, Banfield es uno de los punteros del Apertura cuando solo restan 6 fechas. Si, Banfield es el único invicto que tiene el torneo con 8 victorias y 5 empates. Si, Banfield tiene la valla menos vencida con tan solo 6 goles recibidos. Y desde ahí nace la explicación de por qué el Taladro atraviesa este gran momento. Cristian Lucchetti ataja esas pelotas imposibles, como el tremendo remate de Juan Menseguez que llevaba destino de empate. Julio Barraza, Sebastián Méndez, Víctor López y Marcelo Bustamante parece que jugaran juntos desde hace años en la última línea. En el medio, Marcelo Quinteros y Maximiliano Bustos corren, marcan, presionan y asfixian a los rivales, mientras James Rodríguez se muestra constantemente como salida y es letal con sus remates de media distancia. El director de la orquesta es Walter Erviti, un volante veloz e impredecible técnicamente, que se luce y hace lucir a Santiago Silva – el goleador del torneo con 11 tantos- y a Sebastián Fernández, los delanteros made in Uruguay que tiene Banfield.
Sus nombres no son rutilantes. Ni sus pases cuestan millones de dólares. Pero juegan en equipo y se sacrifican por una causa: escribir sus nombres en las páginas doradas de la historia del fútbol argentino. Y lo están haciendo.
Por eso todo el pueblo banfileño tiene derecho a ilusionarse con romper el maleficio y lograr el primer título de su historia en Primera división después de 78 años de profesionalismo. Quedan 6 finales. Ahora se vendrá Vélez. Y después Independiente. Y más tarde Racing. Y hasta Boca lo esperará en la Bombonera. Pero este Banfield tiene una virtud, respeta a sus rivales pero ya no les tiene miedo. Y esa es una carta ganadora con la que pocos equipos cuentan.

