El peor mes y el peor rival en la vida de Maradona. Lo que nadie cont贸 de la reuni贸n. Por Federico Maya.
26/07/10, 16:15 Estoy hablando con 茅l. Mir谩, estamos muy mal. La verdad que Grondona es un hijo de remil putas.
En segundos, el texto transit贸 de un Blackberry a otro. Del mism铆simo chalet de “Die” a la redacci贸n de un canal de TV. Y ah铆 se termin贸 la historia. Dos movileros de TyC Sports intentaban balbucear una conclusi贸n en la puerta del complejo de AFA. Uno de ellos hab铆a estado en la casa donde finaliz贸 la Aventura Maradona, y su cara de terror era inocultable.

No hac铆an falta conferencias de prensa, reuniones de Comit茅 Ejecutivo ni giros inesperados. El argentino m谩s famoso de la historia acababa de besar el pasto, tumbado a traici贸n por un Goliat del Siglo XXI, que aguard贸 su turno pacientemente en vez de atacar a brutos manotazos.
Maradona se atacaba de furia y llanto a pocas cuadras de la guarida de su calmo verdugo, quien ya garabateaba el certificado de defunci贸n para el ex-t茅cnico del Seleccionado.
Los pobres informes desde la puerta del predio no llegaban a graficar m谩s que un gramo de la pesada verdad. La reuni贸n dur贸 apenas diez minutos. Los ciento veinte restantes fueron un embate desesperado de Maradona contra el m谩s fr铆o y gigante iceberg que se le pudo haber plantado: el plan perfecto de Grondona.
Gast贸n Granados hab铆a cedido el ring: su casa de campo. El campe贸n lleg贸 a la pelea con el due帽o del hotel. Lo esperaba el retador, hac铆a media hora. A juzgar por el resultado, lo esperaba hac铆a mucho m谩s. No hubo largas introducciones. Solito, el Diez apag贸 su tel茅fono. Julio ya lo hab铆a hecho, pese a que no le gusta.
Maradona fue mano y jug贸 sus cartas. 15 puntos cuidadosamente pensados y puntillosamente repasados post-goleada alemana y hasta en el avi贸n que lo trajo de Caracas. Paciente, Grondona escuch贸 Ruggeri, Real Envido y Truco. Una decena y media de fuertes pisadas. Luego lo entender铆a Diego. Ni con su pierna derecha pudo haber dado peor paso.
Como corresponde, el de Sarand铆 respondi贸 primera y jug贸 segunda. Y fueron Mancuso y Signorini. Uno casi afuera, el otro ni por la puerta. As铆, con un mazazo al coraz贸n y otro al bolsillo, el Vicepresidente del Mundo, en pleno inicio de la batalla definitiva, flanqueaba y derrotaba al soldado que descuid贸 su retaguardia. Diego hab铆a jugado demasiado con la tranquilidad calculadora del “hombre AFA”, y a horas nom谩s de la contienda, hasta le indic贸 por d贸nde atacar. Fue el momento de la ofensiva.
No hab铆a m谩s lugar para los socios comerciales de Maradona. Su ladero ya no calentar铆a los asientos del banco de suplentes, ni su confidente siquiera el pasto de las canchas de entrenamiento. Muy parco y manso, Don Julio indic贸 un plan de desaparici贸n paulatina de Mancuso, sin presencia ni consejo oficial. Y un desterramiento total para Signorini. Pelusa sufri贸 el peor remedio para el enfermo de soberbia. Lo llevaron donde se lleva a un peleador caliente, y perdi贸 la cabeza en pleno truco. O peor, en pleno p贸ker.
El sangrante boxeador atac贸 como la l贸gica indica y los libros desaconsejan. Sin mirar, y sin salida. A cada pi帽a del 10, hab铆a un escudo del “presi”. Diego sab铆a que el mismo Gobierno que lo apoya, es socio ganancial de quien lo miraba imp谩vido. El Jefe contaba con m谩s cartas (FIFA, prohibici贸n de intervenciones estatales, sanciones, p茅rdida de Copa Am茅rica en a帽o eleccionario) en su poderosa manga. Y, vaya si eso define a un ganador, ni siquiera le hac铆a falta jugarlas.
La especulaci贸n es inevitable. Las fichas, seguramente, comenzaron a caer. Como en las de Hollywood. El plan del malvado, tal vez estaba perge帽ado desde la secuencia inicial del film. Y el desarrollo, reci茅n ahora, hac铆a que este final tuviera sentido.
El esfuerzo de Maradona en pegar la 煤ltima pi帽a hab铆a sido tan exagerado, que el envi贸n lo dej贸 mal parado. Sabiendo que el 0-4 lo dejaba en deuda, y sin cr茅dito para mantener a los suyos, dej贸 pagando a la inusualmente generosa AFA (l茅ase Julio Humberto) que anunciaba la renovaci贸n de votos. Y visit贸 Venezuela. Y public贸 “Si me tocan un utilero, me voy” en la cara de Grondona. Peg贸 sabi茅ndose Maradona. No sabiendo a qui茅n le pegaba. Sin parecer saber que la derrota duele m谩s cuando el partido se cree ganado.
Como alguien que no entiende lo que le est谩 pasando, Maradona grit贸 y patale贸. Grondona se hizo el enojado. Diego se fue primero. Sali贸 cegado a las dos y cuarto. Ya no prender铆a su celular. El anfitri贸n lo llev贸 de regreso a su casa, donde ni su novia pudo frenarle las l谩grimas. El gal谩n de la peli, a cent铆metros del beso, no se quedar铆a con la chica.
Bes贸 la lona, cuando todos le daban la pelea por puntos. Qued贸 sin trabajo cuando pens贸 que ya nadie se lo sacar铆a. Pero la crisis de angustia y llanto de las 3 de la tarde no respond铆a a eso. Y Diego sab铆a por qu茅. Su peor derrota, su peor miedo, finalmente se convirti贸 en realidad. Alguien, en 49 a帽os, lo hab铆a sometido, y por primera vez. Y lo peor de todo: 茅l mismo le hab铆a entregado las armas para hacerlo.
La dej贸 chiquita en todo tipo de finales. Ingleses, alemanes e italianos lloraron su talento. La coca铆na, la ruina y hasta la misma muerte cedieron ante su entereza. Pero ante Grondona, cay贸 con todo el peso que sus triunfos adeudaban.
26/07/10 16:15 Estoy hablando con 茅l. Mir谩, estamos muy mal. La verdad que Grondona es un hijo de remil putas.
El mensaje era claro. Al final Diego aprendi贸 la lecci贸n que su p茅rfido profesor tanto quiso.
Puede todav铆a llamar desde ese mismo Blackberry, y desde su humillaci贸n a estrenar. Puede a煤n dirigir a su amada Selecci贸n. Pero s贸lo, diezmado y sin volante para maniobrar. S贸lo har谩 lo que quiere, haciendo lo que menos quiere. Cediendo, cuando su inachicable orgullo le impide apenas pensarlo. Sin quererlo, pero dentro de la Ley de la Vida, cedi贸 su cintur贸n de Campe贸n Eterno de los Mortales.
Nadie dice que no tendr谩 revancha. Pero no fue vencido por un tapado cualquiera. Perdi贸 Dios. Perdi贸 fulero. Y al perder, entroniz贸 a su 煤ltimo gran rival como el hombre m谩s poderoso de todos. El 2 fue Alemania, el 26 Grondona. Maldito Julio, pensar谩 Diego Armando Maradona.
Por Andrea Paula Garfunkel
鈥 No, no te tengo鈥 驴A nombre de qui茅n me dijiste?
鈥 Juan Jos茅
鈥 Tengo un Juan, pero es una mesa de seis鈥
Diez veinti algo, intuyo; diez treinta y dos me corrige el reloj que est谩 situado sobre la pared justo a la altura del chileno que, en un bloc repleto de nombres encolumnados precariamente por esquivarle al rengl贸n y que -pareciera- se asocian a n煤meros, algunos tachados, probablemente escritos por diferentes pulsos y tintas, no consigue ubicar la reserva de Juan Jos茅 que espera impacientado como el resto de personas que se acumul贸, que aguarda, que lo rodea, que twitea, que le suma presi贸n, que exuda pasi贸n, que conforma una fauna excitada en blanco y celeste que garantiz贸 su lugar a cambio de treinta pesos; que voltea vaiv茅n sobre uno y otro plasma estrenados oportunamente para la ocasi贸n, de los cuales no podr铆a precisar su medida en pulgadas porque no soy ducha en el tema, pero s铆 puedo precisar que son inmensos, mucho m谩s inmensos que los monitores colgantes que sol铆a haber y que, a causa de la nueva tecnolog铆a digital y del mundial, fueron suplantados.
Bar de d铆a, bodeg贸n de noche. Suele ser -no hoy, que es m谩s una puesta en escena mundialista- mi reducto aliado a la hora de escribir. Es del tipo de los que tienen una zona de sal贸n con mesas a granel y una barra mostrador desde donde se despachan pan y facturas. El pincho sobre la mesada tiene el n煤mero cero veinticinco; yo, el cero cuarenta y seis. Me tienta la idea de dar media vuelta y rajar pero asumo que todas las panader铆as del barrio est谩n en similar situaci贸n de desborde sobre la cuenta regresiva del comienzo del partido y yo a煤n tengo que comprar media docena de medialunas, de esas que son gigantes, ideales para rellenar.
Uno muy corpulento, de asustar, se abalanza clavando su 铆ndice en un punto preciso del bloc del chileno:
鈥 Ac谩, 鈥淢ario鈥, 驴me marc谩s?
鈥 Ssss铆, 鈥淢ario 7鈥 (el seseo se prolonga por el lapso que le demora acatar y tildar sobre el papel); ven铆 Mario, por ac谩, la mesa larga del ventanal; Juan Jos茅, segu铆me vos tambi茅n.
Los veo abrirse paso, a como viene, al momento que en la barra la empleada anuncia treinta鈥, treinta y uno鈥; el reloj en la pared, diez cuarenta y cinco; la mujer a mi derecha, tres pre-pizzas; en una mesa, dos birras; en otra, m谩s matinal, cinco caf茅s con leche con medialunas. Tambi茅n podr铆a enlistar lo intangible, sin desmedro de su palpabilidad: c谩nticos, bocinas, gritos y susurros que acortan distancias de un punto a otro del sal贸n, mesas y sillas que se arrastran o chocan unas con otras, traj铆n de vajilla en el ir y venir de los mozos, el audio en est茅reo, Shakira y el Waka-Waka, en resumen, todos los condimentos que hacen al conjunto de algarab铆a nerviosa que se acent煤a o merma de acuerdo a la intermitencia entre programaci贸n y publicidad que emiten los plasmas y que rige el comportamiento de los presentes adoctrin谩ndolos en masa.
Cuarenta y cinco鈥, cuarenta y seis鈥, entrego mi n煤mero a cambio. A la mesa junto al ventanal, en donde el chileno sent贸 a Mario & Co., le forzaron tres sillas m谩s para Juan Jos茅 y para mi vecino el escribano y su hijo disfrazados de carnaval carioca. La lista del chileno ya es bollo de papel. El lugar rebalsa, todo est谩 a presi贸n y yo salgo como expulsada, con los minutos ajustados para dejar las medialunas ya rellenas para hornear, calzarme zapatillas y rompe-viento al comp谩s del himno 隆ohohoh!, y salir a correr, durante las dos horas del partido, por la mitad de Av. Cantilo, en zig-zag y a contramano, con la impunidad que Buenos Aires desolada me otorga y con la ilusi贸n que la ciudad muerta resucite en vaho de Gol.
Por Daniel Seisma
A. 驴Sabe usted cu谩l es la camiseta nacional m谩s vendida de Brasil? Acert贸, la de Brasil. 驴Sabe cu谩l es la segunda camiseta m谩s vendida en Brasil? No acert贸, es la Argentina.
B. 驴Sabe cu谩l es la camiseta m谩s vendida en Espa帽a? Acert贸, la de Espa帽a. 驴La segunda m谩s vendida? Acert贸, la de Argentina.
C. 驴Sabe cu谩l es la camiseta nacional m谩s vendida en Catalunya? Le pifi贸 muy feo, es la Argentina, con el diez y el nombre Messi en la espalda.
D. 驴Sabe usted qu茅 selecci贸n resulta favorita a ganar el mundial en las encuestas previas de los medios espa帽oles? Por supuesto: la espa帽ola. 驴Y en los catalanes? Obvio: la argentina.
E. 驴Sabe usted que los medios catalanes de deportes, aquellos que en su mismo origen nacieron muy relacionados con la informaci贸n diaria del Barcelona, llevan hasta el momento un centimetraje apenas inferior destinado a la informaci贸n sobre le selecci贸n Argentina al que han destinado a la selecci贸n de Espa帽a? Cuando digo apenas inferior, digo apenas un 30% menos.
F. 驴Sabe usted que en caso de un hipot茅tico triunfo de la selecci贸n espa帽ola, la polic铆a de la ciudad de Barcelona tomar谩 menos de la mitad de los recaudos que tomar谩 en caso de un hipot茅tico triunfo de la selecci贸n Argentina? Para clarificarlo, digamos, la polic铆a catalana llamada ‘Mossos d’esquadra’ prev茅 en caso de un triunfo argentino un operativo similar a los que utiliza cuando el Barcelona resulta campe贸n en alguna competici贸n. En caso que gane Espa帽a, por el contrario, prev茅 un operativo similar en cantidad de hombres y medios a los que utiliza cuando debe vigilar los festejos del Espanyol de Barcelona, que es el otro club de la ciudad y que habitualmente s贸lo festeja escaparle al descenso.
G. La poblaci贸n extranjera que habita en Barcelona no responde exactamente a los mismos padrones que la poblaci贸n extranjera que habita en el resto de Catalunya y es muy diferente al padr贸n de la poblaci贸n extranjera que habita en el resto de Espa帽a. En Barcelona, la primera minor铆a extranjera es la italiana. Segunda la marroqu铆, tercera la ecuatoriana y quinta la argentina. Los italianos desaparecen en el resto de Catalunya, pasan a ser primeros los marroqu铆es y los argentinos se colocan en el cuarto lugar. En el resto de Espa帽a, los ecuatorianos se mantienen como primera minor铆a y los argentinos el quinto lugar. En algunas regiones espec铆ficas, la colectividad argentina desciende hasta el noveno o d茅cimo puesto entre las colectividades de mayor n煤mero poblacional.
H. 驴Ha pensado usted que de encuestar en qu茅 lugar residen los escritores argentinos, muy probablemente Barcelona resultar铆a la segunda ciudad m谩s habitada, luego de Buenos Aires y muy por delante de Rosario? Barcelona tiene una particularidad de que en su suelo se elabora una parte importante de varias literaturas muy diversas. La literatura catalana es la propia y una parte muy importante de la espa帽ola se escribe desde aqu铆. Quiero decir que la escriben autores residentes en Barcelona, independientemente de si son nacidos aqu铆 o vienen de otros sitios. Pero no s贸lo, una parte significativa de la nueva literatura argentina tambi茅n se escribe desde esta ciudad. Y no s贸lo, una parte significativa de las nuevas literaturas francesas e italianas, tambi茅n se escribe desde la ciudad de Barcelona. Lo mismo puede decirse del resto de la literatura latinoamericana, donde hasta empieza a ver autores chilenos, ecuatorianos, peruanos y mejicanos cuyo primer libro es editado aqu铆, porque viven aqu铆. Hay muchos casos muy notorios, uno de ellos es la escritora chilena Claudia Apablaza cuya 贸pera prima “Diario de las especies” sali贸 de su blog y fue presentado, con insistencia y con un entusiasmo bastante excesivo, por todo el circuito literario barcelon茅s m谩s o menos como si se tratara la encarnaci贸n femenina del mito Bola帽o.
I. En este contexto tan inusualmente cosmopolita, a nadie le resulta extra帽o que la gente de una ciudad cuya 铆ntima nacionalidad no puede ser representada por un equipo que le pertenezca -porque su estado y su naci贸n no son reconocidos como tales por la comunidad pol铆tica internacional -, se vuelque masivamente a sostener un icono representativo aunque juegue con otra camiseta nacional. Es decir, no existe hoy catal谩n que sea fan谩tico del Barcelona no viva un triunfo argentino de modo mucho m谩s representativo de su esp铆ritu que un triunfo de la escuadra nacional que al fin de cuentas, pertenece a su invasor: al reino de Espa帽a.

Por Mariano Bartfeld
鈥淨ue sea var贸n y que sea sanito鈥.
Ese es el deseo que tiene cualquier padre futbolero para con su hijo. 驴Qui茅n no so帽贸 alguna vez con comprarle a su peque帽o una camiseta n煤mero uno con los colores de su equipo?.
Es una situaci贸n inigualable y dicho sentimiento es imposible de transmitir. S贸lo el coraz贸n sabe lo que uno siente.
A lo largo de la vida, uno puede cambiar de religi贸n, de pareja, de color de pelo, de casa y hasta de sexo, pero el equipo de f煤tbol por el cual uno sufre y vive es algo que no se modifica jam谩s.
Hay algo que no se discute. Ni la madre ni ning煤n integrante de la familia se debe meter en la elecci贸n del equipo en cuesti贸n. Ah铆 est谩 el primer error: NO ES UNA ELECCION, ES UN MANDATO.
Estoy totalmente de acuerdo con un amigo racinguista (desde la cuna por supuesto) que pide casigos ejemplificadores para aquellos hijos que son de equipos diferentes al de su padre.
Ninguno es conciente del sufrimiento que nos provoca esa terrible decisi贸n. Es una inmensa traici贸n que dif铆cilmente tenga vuelta atr谩s.
Porque comienza con un vecino 鈥 canchero por cierto – que le llena la cabeza: 鈥淗acete de tal equipo鈥o sufras m谩s鈥. Luego un t铆o malintencionado contin煤a: 鈥溌縌uer茅s que el t铆o te compre muchos caramelos?…Hacete de tal equipo鈥
Ahora que entendieron c贸mo viene la mano, s贸lo nos resta ponernos de acuerdo con los castigos.
A continuaci贸n comenzamos a tirar algunas ideas. Luego seguimos con los comentarios de esta nota en el blog.
1-Por espacio de un a帽o, cada vez que juega su equipo tienen que presentarse en el mismo lugar (como hacen los barrabravas cuando caen en cana por alg煤n bolonki) de la casa, (asegurarse que no haya tele, radio ni nig煤n medio de comunicaci贸n cerca). Cuando finaliza el partido contin煤an con su habitual rutina.
2-Una de las cosas m谩s preciadas que tiene un chico es lookear su habitaci贸n con los colores de su equipo. Por ese motivo va otra propuesta鈥intarles toda la pieza con los colores del equipo del padre.
3-Llevarlo encapuchado y con precintos en manos y pies a la Bondstreet. Tatuarle bien grande en el medio del pecho y en los brazos (justo arriba del codo, as铆 nos aseguramos que se vea con una remera de manga corta) el escudo del equipo del padre.
Pueden dejar su comentario y acercar cualquier otra idea que se les ocurra.

Por Federico Maya
鈥淚nventaron todo el tiempo que yo estaba peleado con Bilardo. Nunca estuvimos peleados鈥 Diego Maradona, conferencia de prensa, 14 de octubre.
El mismo Diego, 7 d铆as despu茅s… 鈥淏ilardo tiene que estar con traje y corbata en la platea, al lado de Grondona, no en el campo de juego. Ah铆 est谩n los jugadores, el cuerpo t茅cnico y nadie m谩s鈥
“Con Bilardo hay un mont贸n de diferencias y no lo vamos a negar. Pensamos diferente del f煤tbol, de la vida. Yo casi no tengo relaci贸n, salvo hola y chau”. Alejandro Mancuso, Diario Clar铆n, 20 de diciembre.
“Me la leyeron por Internet.(…) No puede venir un tercero que no tiene nada que ver en este baile nuestro de 40 a帽os de luchar contra el mundo y decir lo que quiera. El 28 (…) voy a decir lo que siento, porque me com铆 un a帽o callado” Carlos Bilardo, Radio Provincia, 22 de diciembre.
El mismo Bilardo, seis d铆as despu茅s… “Estuve hablando solo con Mancuso una hora y media y aclaramos de frente qu茅 fue lo que dijimos y qu茅 tergivers贸 la prensa.”
Mienten.
Se les termin贸 el chorro de la credibilidad, el recuerdo de la gloria deportiva, la farsa de la capacidad de conducci贸n.
Y ninguno sabe c贸mo manejarlo.
Mienten.
Bilardo ya no sabe qu茅 palabra balbucear para explicar qu茅 debe hacer como Manager. Porque no lo sabe. Porque su funci贸n es controlar al descontrolado que ya no quiere m谩s control.
Grondona hab铆a visto el 煤ltimo gran atisbo de gloria con el 10 lanzado en carrera y el Doctor como su jinete. Pero el potro se le desboc贸.
Mienten.
Maradona pensaba el negocio de ser campe贸n del mundo antes que el logro de armar un equipo ganador. Us贸 la silla de DT para recaudar y para devolver favores. Caciques del ri帽贸n. Cuerpo t茅cnico “af铆n” en lo personal, y en lo financiero.
Convocatorias que subir铆an cotizaciones. Apariciones p煤blicas con la englobante fama de la estrella que regresa con todo. Y Messi, Mascherano y diez m谩s. Volver铆a a ser el Maradona que consigue esos millones que ya no est谩n.
Mienten.
Supusieron que con el pasaje a Sud谩frica y el ataque a los periodistas, la balanza volv铆a a su lugar y la plataforma “A cobrar que se acaba el Mundo” tomaba color de nuevo. Pero a Maradona nadie le dijo que es peor tomador de consejos que Director T茅cnico y Relacionista P煤blico a la vez. Y opt贸 por insultar, porque como ya no juega, ya no es 10, ya no sabe elegir. No puede. Y lo 煤nico que consigui贸 es la certeza de que a Toti Pasman le cantar谩n su cumplea帽os n煤mero 83 con las palabras “la ten茅s adentro” adosadas a la melod铆a.
Mienten.
Mancuso ahora no sabe a qu茅 periodista filtrarle la data, porque se dio cuenta que Bilardo tiene m谩s pa帽o que 茅l. Porque con una telef贸nica en AM Radio Provincia, le dieron vuelta la cara de un sopapo a su bomba de Clar铆n.
Porque haberle manejado los negocios y las entrevistas a Maradona, no fue suficiente para domar a los zorros de micr贸fono, quienes oyeron caer la primera gota de sangre, y olvidaron sus promesas de amor eterno. Esos zorros que, qui茅n lo hubiera imaginado, esta vez dijeron m谩s verdades que los protagonistas.
Mienten.
Maradona document贸 su mentira una y mil veces. Y por eso, su haz de luz divina del 10 en la espalda, la mano de Dios y el barrilete c贸smico, ya se apag贸.
Ahora, cuando sus enga帽os han quedado otra vez al descubierto, querr谩 repetir el procedimento de enga帽ar con la inmortalidad.
Ahora, este ex-D10s, m谩s mortal y menos confiable que nunca, intentar谩 (una vez m谩s) hacernos creer que est谩 bien, centrado y con ganas de trabajar.
Hacernos creer que no es verdad que no puede levantarse a la ma帽ana y por eso la Selecci贸n de ma帽ana no se entrena.
Que no es verdad que Messi no funciona porque 茅l no le ha encontrado el equipo al mejor jugador del mundo.
Que no es verdad que Mancuso es su socio comercial.
Que no es verdad que m谩s de cuatro convocados a la Selecci贸n son representados en las sombras por otro amigo suyo.
Que no es verdad que a ese amigo suyo se lo proh铆ben porque saben que es un favor a cobrar.
Que no es verdad que ese incesante pataleo por su amigo, es porque le est谩n frenando el kiosco.
Que no es verdad que su Manager es su ni帽era encubierta, abocada a que no se pase de la raya con dicho kiosco.
Que no es verdad que por mantener ese kiosco vendi贸 su poder dentro del vestuario, y dej贸 crecer a dos leones que ahora le muerden los brazos (y el bolsillo).
Que no es verdad que la misi贸n Sud谩frica est谩 en serio peligro.
Que no es verdad que su gesti贸n es la m谩s escandalosa, menos formativa y m谩s vergonzosa de la historia.
Que no es verdad que no sirve para lo que cree que sirve.
Que no es verdad.
Que no es verdad.
Se lo repetir谩 tanto, porque ni 茅l mismo lo querr谩 creer.
Pero es verdad, aunque mienta mucho mejor aquel que se cree su propio cuento antes de contarlo.
Por Federico Maya
Primer examen finalizado para el nuevo “F煤tbol para Todos”. Una experiencia bien argentina (entre matones, de prepo y a las apuradas) que dej贸 a los consumidores entre sorprendidos, fanatizados o insatisfechos. Lo mejor y lo peor de las nuevas transmisiones por tele.
Un d铆a alguien peg贸 el gran grito que nadie esperaba. Los partidos por televisi贸n ya no se codificaban. Todo en vivo. Todo en directo. Todo por aire. Y chupate esa mandarina. 18 a帽os de monopolio (si se lee de un lado) o experiencia (si se lee del otro) barridos de un plumazo.
Ah.
No, estimado lector.
No encontrar谩 desarrollada Ud. en este art铆culo la respuesta a la siguiente (ya detestable) pregunta:
- 驴Qui茅n tiene raz贸n? 驴Qui茅n es el bueno? 驴El Gobierno, Canal 7, La Corte, etc.; o Clar铆n, Torneos y Competencias, TyC Sports, TyC Max, TyC Shop, etc.?
No, gracias. Ya fue suficiente. Es una situaci贸n incomprensible, irrelatable y tan rebalsante de arreglos oscuros, gente mala y otra tanta gente buena perjudicada, que ya estresa apuntar el recuerdo hacia el episodio de agosto. Ese episodio que, si bien nos sigue revolviendo las tripas a aquellos que todav铆a dormimos de noche, nos abri贸 otro juego. El juego del nuevo f煤tbol por tele. Que tampoco es “tan” nuevo.
驴Por qu茅 no? Simple. Cuando Mam谩 AFA, en confabuleta con el Pata de Lana Gobierno, ech贸 de casa a Pap谩 Torneos, quedaban varias tarjetas con tel茅fonos de gente a la cual Pap谩 Torneos ech贸, se separ贸, maltrat贸, dej贸 de lado, dej贸 de pagarle, o simplemente no pudo fidelizar por completo. Es decir: Torneos, pese a muchas cosas que se le puedan endilgar, cri贸 varias generaciones de buenos productores y t茅cnicos para generar contenidos deportivos para televisi贸n. Y era una fija, muchos de ellos iban a ser llamados si el divorcio se concretaba. Al borde de desencadenarse la revoluci贸n eran muchos los interrogantes. Para hacer 10 partidos en vivo por tele cada fin de semana, no es poco lo que se necesita.
As铆 las cosas, transcurrido un torneo entero, vamos por otro hobby argentino. Calificar. Asi form贸 y as铆 jug贸 el F煤tbol para Todos.
En el arco, tuvo rapidez de movimientos (10). Gustavo Gonz谩lez fue jefe deportivo del viejo 9 de Romay. Luis Cella transpira TV. Uno del lado de AFA y el otro del lado K. Diferencias al margen, aceleraron un proceso del que muchos dudaban. En un pu帽ado de d铆as hicieron lo que se les pidi贸: Sacalo. No importa lo dem谩s. Sacalo como sea (una orden enemiga de la calidad, bastante com煤n en estos tiempos que corren, pero no por eso es moco de pavo). Eligieron gente de TV para un problema de TV. Lecci贸n para varios.
Como base defensiva, tuvo buenos m贸viles (9). Fueron los mismos de antes, salvo el gigantesco M贸vil 1 de Canal 13 (Si fuiste alguna vez al Cl谩sico del Domingo lo viste, el camionazo blanco con acoplado). Camar贸grafos, sonidistas, operadores de VTR (los que se encargan de grabar y darles “play” a las repeticiones), todos ya al tanto de cada detalle. Pintaba para problema, fue acierto.
Al medio, y como contenci贸n, fallaron un poco sus directores de c谩maras (6). Tal vez s贸lo los que se dedican a hacer televisi贸n deportiva hayan notado diferencias. Ligeras, pero diferencias al fin. Porque, de los criados por Juan Loschiavo en TyC, s贸lo uno dirige partidos del nuevo f煤tbol. Los dem谩s se quedaron en la calle Balcarce. Y no es un detalle menor.
Como volante de ayuda, ese trabajo que en la tele nunca se ve, su producci贸n (8). Varios ex-Torneos y Telef茅, quienes, de ser necesario, hacen una buena transmisi贸n de waterpolo en un ba帽o finland茅s con los ojos tapados y de espaldas a los monitores.
En la creaci贸n, falt贸 rodaje y din谩mica (4). Est谩 mal, pero va bien (favor de disculpar). Una buena transmisi贸n o un buen programa se pueden hacer siempre. Pero s贸lo es excelente si sale de memoria. Todav铆a no es muy claro el tren program谩tico de quienes dirigen. Pero las intenciones son correctas. Como el formato de programa (6). Otro punto en ascenso. Si bien ha cambiado mucho desde la fecha 1 hasta la 19, siempre la variante apunta a mostrar m谩s, a estar m谩s en el detalle. Los partidos encadenados mediante un peque帽o d煤plex con lo que viene, es una buena estrategia, y que al futbolero le gusta. Y, lo dicho, ojo con desairar al futbolero. Lo mejor: en el entretiempo de cada partido se salda la deuda de goles no vistos.
En ataque, lo que realmente miramos los argentinos, comenzando por la calidad de imagen (5). Un retroceso inevitable. De repente, el televidente se qued贸 sin chiches marca TyC, como la repetici贸n en super slow motion (que ya se ve铆a poco: era exclusiva de F煤tbol de Primera). Y la definici贸n del 7 o de Canal 26 es por lejos inferior a las de se帽ales como TyC Sports (ni hablar del 13). Cuestiones importantes para quienes las hacen, y aparentemente no tanto para quienes las ven. Aunque ya veremos con la aparici贸n del HD en el Mundial.
Lo m谩s flojo, los relatos y comentarios (3). El punto m谩s alto de rechazo entre los televidentes. S贸lo tres “conocidos”. Marcelo Araujo, convocado por Grondona y jefe de periodistas, va retomando su ritmo que lo llev贸 a ser el relator del Pueblo (驴era necesario el mote?). Julio Ricardo y Alejo Apo, dos laderos con estilo propio, incuestionables. Correctos Salceda, Lewandowski, Rivera (en estudios), y el 煤ltimo en llegar, Oscar Mart铆nez. Despu茅s, un plantel cuasi novato, en茅rgico (casi siempre demasiado en茅rgico) y por lo general, pobremente formado. Seguramente se ir谩 reforzando a medida que pase el tiempo, pero necesita deshacerse de relatores que gritan en un lateral, de comentaristas que relatan repeticiones y de cronistas de cabina que fingen pisar el campo de juego, pifiando datos. El peor p煤blico es aquel que puede saber m谩s que quien le habla, y el futbolero argentino no es nada f谩cil de enga帽ar.
Obtuvo buenos resultados: el rating (7) fue aceptable teniendo en cuenta la sobresaturaci贸n, la desprolijidad de horarios y la desconfianza en un nuevo r茅gimen de transmisiones que, en promedio, super贸 los 9 puntos en m谩s de 380 horas de aire, una marca que envidiar铆a cualquier realizador de TV.
Un puntaje final de 6,44. Absolutamente nada mal para la megaproducci贸n (驴a alguien le cabe alguna duda que no lo es?) m谩s tirada de los pelos y con menos tiempo de trabajo en la historia de la televisi贸n argentina. Esto en cuanto a lo que sale de la caja boba para afuera. Lo que el hincha no olvida al sentarse en su sill贸n. Despu茅s, que la fecha se juegue de viernes a lunes, que Cristina se meta a saludar a Mercedes Sosa en su velatorio y el partido arranque despu茅s, o que Newell’s y Banfield no jueguen a la misma hora, es culpa de quienes cortan la torta, no de quienes la cocinan.
Ah.
No, estimado lector.
No encontrar谩 tampoco Ud. en este ya casi terminado art铆culo la respuesta a la siguiente (y a煤n m谩s detestable) pregunta:
- 驴Y qu茅 pasa con la plata de los clubes, el “pan y circo”, la productora La Corte, la publicidad oficial, los 600 millones en el medio de la pobreza y la mano del COMFER?-
No, gracias. Ya fue suficiente. Estresa. S贸lo quer铆amos ver un poco de f煤tbol por TV.
Por Federico Klobovs

Este art铆culo iba a tener un rumbo totalmente diferente porque iba a recordar un nuevo aniversario del inolvidable penal que Roma le ataj贸 a Delem, pero escuchando un famoso programa partidario luego del empate en cero contra Hurac谩n tuve la desgracia de o铆r a varios 鈥渉inchas鈥 de Boca criticando a Palermo por no poder convertir, una cosa inadmisible para m铆.
驴C贸mo se puede hablar en contra de un tipo que grit贸 con el alma 210 goles con la azul y oro? 驴Qu茅 se le puede decir a un jugador que represent贸 al hincha de Boca en 344 partidos? 驴C贸mo se puede criticar a un delantero que le hizo ganar al por entonces equipo de Bianchi una Copa Intercontinental con dos goles frente al Real Madrid? Y as铆 podr铆amos seguir enumerando cosas por horas.
La realidad es que Palermo est谩 pasando por una racha negativa en la que lleva 741 minutos sin marcar, la 煤ltima vez que convirti贸 fue en el mism铆simo Monumental luego de un delicioso taco de Riquelme. Pero no hay que olvidarse de una situaci贸n que no es ajena al momento de Mart铆n: el pobre presente de Boca y -salvo Gait谩n- de sus jugadores.
Puede ser que Palermo no est茅 pasando por su mejor momento futbol铆stico, pero tambi茅n hay que entender que Riquelme 鈥搒u mejor socio dentro de la cancha- est谩 lesionado, que Ins煤a pasa por un baj贸n y que Gait谩n no es el compa帽ero de ataque que mejor le viene al 9.
Todas estas cosas hacen que el goleador no pueda repetir lo que tantas veces hizo: llenarse la boca de gol para acallar algunas voces que ahora lo critican pero que en otros momentos lo endiosan. Y ese d铆a marcar谩 un nuevo capitulo de la pel铆cula de Mart铆n鈥
Por Federico Klobovs
Siempre se dice que el presente de un equipo 鈥搒ea bueno o malo- se potencia m谩s compar谩ndolo con el momento que vive su rival directo. Esta vez, las re帽idas elecciones que se definieron por s贸lo dos votos, una situaci贸n hist贸rica y sospechosa a la vez, ayudaron a que una nueva derrota de Boca en el Apertura pase desapercibida.
En realidad y pens谩ndolo bien, no es sorpresa que el equipo dirigido por el Coco Basile haya perdido en un campeonato en el que s贸lo gan贸 6 partidos. Lo que si es raro es que, por momentos, jug贸 bien y cre贸 muchas situaciones de gol.
Basile puso a Viatri para acompa帽ar a Palermo y a Gait谩n lo dej贸 bien abierto sobre la derecha pegadito a la raya, como los viejos extremos que s贸lo de dedicaban a desbordar y a asistir al nueve, en este caso a los dos nueves para ver si se pod铆a revertir la sequ铆a goleadora. Y Boca atac贸 y atac贸 creando numerosas chances, pero s贸lo pudo convertir una sola vez gracias a un desborde de Gait谩n que le sirvi贸 el gol a Mouche. Mientras que Mart铆n sigue sin reconciliarse con la red.
El ataque mejor贸 un poco, pero la defensa sigue dejando huecos gigantes que les facilita mucho las cosas a los delanteros rivales. Paletta en el primer gol se dedic贸 a mirar como la pelota pasaba por encima de 茅l y era conectada por Silvera. En el segundo gol, Independiente toc贸 como en un entrenamiento 鈥搚 de los que son livianitos- para dejar a Piatti s贸lo frente al Pato, que esta vez no pudo hacer nada.
Como ya dijimos antes, este a帽o ya fue y lo 煤nico que queda es prepararnos para lo que viene. Pero aunque sea para estos dos partidos podr铆amos hacer algo que ser铆a muy 煤til para no sufrir tanto las derrotas: por ejemplo, el finde que viene 鈥損ara la fecha 18- inventar un ballotage entre Passarella y D麓onofrio. Mir谩 a lo que tenemos que recurrir para tratar de suavizar los malos tragos鈥
Por Federico Klobovs
鈥淎 Basile lo veo golpeado鈥, declar贸 Palermo graficando de manera muy clara el presente que vive el t茅cnico de Boca y, obviamente, la instituci贸n. Esta autocr铆tica del eterno goleador -que hace cinco fechas que no la mete- sum贸 m谩s dudas a la relaci贸n interna del plantel con el cuerpo t茅cnico.
Y como si esto fuera poco, el Pato Abbondanzieri fue muy autocr铆tico consigo mismo y cuestion贸 la t谩ctica: “Con el sistema del Coco es muy complicado jugar en el f煤tbol de hoy, porque nos agarran los que juegan 4-4-2 y nos matan. A nosotros se nos van los volantes al ataque, nos queda uno solo en el medio y ah铆 nos ganan”.
Pero m谩s all谩 de todos estos temblores que siguen sacudiendo a un plantel ya muy golpeado, se encendi贸 una peque帽a luz en la oscuridad. Riquelme volvi贸 a trotar y a tener contacto con la pelota, pero la sonrisa puede durar muy poco porque esta lesi贸n lo tiene a maltraer.
El enganche sufri贸 un desgarro en la fascia plantar de su pie derecho (esto es una banda muy gruesa de tejido fibroso que recubre el hueso del pie muy cerca del tal贸n) y cada vez que corre siente como una quemaz贸n o un pinchazo muy profundo.
Riquelme se lesion贸 el 29 de octubre pasado cuando promediaba el primer tiempo del partido con Chacarita, y luego de saber que el desgarro era de 4 mm se estim贸 que volver铆a a jugar reci茅n el a帽o pr贸ximo. Pero como ya volvi贸 a trotar creen que podr谩 adelantar su regreso para vestir nuevamente la 10 en el Tom谩s A. Duc贸 dentro de diez d铆as.

Me pregunto si vale la pena arriesgar a un jugador tan importante 鈥揻undamentalmente para el a帽o pr贸ximo- que viene arrastrando esta lesi贸n que ya sufri贸 el semestre pasado y que, por apurar su regreso, volvi贸 a aparecer. 驴Se juega algo tan importante en estos partidos que quedan? 驴Dependen de estos encuentros la continuidad del t茅cnico? S贸lo en la intimidad del plantel lo saben鈥
Por Federico Maya
Despu茅s de 24 a帽os, deja de emitirse el programa que no s贸lo “pasaba los goles”. Se va un verdadero Godzilla, tal vez el m谩s innovador show futbol铆stico en la historia del mundo. Un trampol铆n de ideas fenomenales que durante 1995 explotaron, mut谩ndolo en una verdadera revoluci贸n televisiva. Aqu铆, un homenaje a quienes lo perge帽aron, a quienes lo trabajamos y a quienes hoy, en sus 煤ltimos d铆as, lo siguen sosteniendo.

Ya no importa qui茅n, en esa guerra de malo vs. malo vs. malo, es el m谩s feo. Ni los K, ni Torneos y Competencias, ni Clar铆n dejaron de embolar al p煤blico con sus dardos medi谩ticos que parecen no voltear a nadie. Pero el primer muerto c茅lebre de esa guerra peg贸, hace horas nom谩s, su 煤ltima gran bocanada de ox铆geno. Y no muchos se dieron cuenta. Y fueron a煤n menos los que la presenciaron.
Tan s贸lo el 2,6 por ciento del total de hogares de Capital y Gran Buenos Aires eligieron este domingo Canal 13 para disfrutar del antes cl谩sico show futbol铆stico que hoy agoniza, reducido y desarmad铆simo. Cr茅ase o no, F煤tbol de Primera no lleg贸 a 3 puntos de rating.
Y a riesgo de ofender a amigos, conocidos y admirad铆simos referentes, que supieron trabajar mucho m谩s en 茅l que mis m铆seros 20 meses, y sin el aburrimiento de una necrol贸gica recopilativa, quiero rescatar como televidente, ese lugar que hoy no ocupo tanto como me gustar铆a, aquel impresionante c贸ctel de locura y f煤tbol que, a fines del ‘95, met铆a 4 goles de arco a arco en el primer tiempo.
A las transmisiones de TyC Max se sumaba un largamente olvidado Fernando Niembro, pero no fue 茅l quien se sumar铆a a la lista de privilegiados anfitriones que ostentaba el ciclo. Su turno llegar铆a 14 a帽os despu茅s, y a casi nadie le lleg贸 el chisme. Tambi茅n, y en partidos de menor relieve, estrenaba tonada (con “A”) el ascendente tanto en relevancia period铆stica como en graduaci贸n de l谩mpara facial, Mariano Closs. Un pu帽ado de debutantes se sumaban a Nelson, Fabbri, Elio Rossi, Jos茅 Jozami y el resto del equipo que comandaba la dupla Macaya – Araujo.

Fue un fenomenal Adri谩n Paenza, finalmente, el mejor “refuerzo” imaginable. A los pocos env铆os, ya eclipsaba en conocimiento, visi贸n y dicci贸n a un tibio pero no del todo intrascendente “T谩tele”. El histrionismo Araujiano, ya encaminado hace rato a la inmortalidad, completaba un tr铆o de conductores, justamente y valga la redundancia, completo.
Torneos estrenaba un conjunto nuevo. Y vest铆a muy bien. Los avances tecnol贸gicos comenzaban a llegar, tanto para informar como para adornar. El primer Telebeam, cre铆ble o no, era una herramienta para discernir las jugadas un poco mejor. Llegaban las primeras im谩genes en material f铆lmico, editadas para un programa de TV. Hasta los creativos se animaron a jugar con dibujitos animados de un 谩rbitro ciego, o unas plumas revoloteando cada vez que un jugador la mandaba a cualquier lado. Tan arriesgado como impactante.
En ese per铆odo, hicieron ese programa que todos los productores so帽amos alguna vez hacer. Adem谩s de, en una suerte de estreno exclusivo y mundial, pasar los goles de tu equipo, intrigaba entreteniendo. Se mostraba una jugada incompleta antes del corte (驴Fu茅 gol o no?) . Se aprovechaba al m谩ximo esa jugarreta de “los goles te los paso yo s贸lo”. Y el nacimiento de “Lo que Viene”. Y and谩 a fumarte el corte. Fabuloso. Ni ganas de ir a calentar la pizza al microondas. Un palazo en la cabeza a las viejas estructuras de poca din谩mica y tendencia a aburrir de esa vieja tele (Esa que en 2010 est谩 volviendo por la falta de todo).

Las im谩genes eran cada vez mejores (el BetaSP, hoy casi vetusto casette de lata o noticiero, era un boom tecnol贸gico de la 茅poca). Planos cercanos y bien ilustrativos, edici贸n agresiva, recursos llamativos (驴qui茅n musicalizaba con acid jazz en 1995?). Una perfecta revoluci贸n. Seguramente, junto con el fen贸meno Cuatro Cabezas, el otro gran hito en cuanto a innovar la mal y bien llamada caja boba. Todo cortes铆a de cerebros j贸venes y poco funcionales a los viejos mandamientos, y m谩s cercanos a los aires de cambio de la neoprivatizaci贸n (Por ejemplo, Telef茅 y Artear s贸lo ten铆an 6 a帽itos). Pensando la tele como una peli. Ni hablar de la masiva estructura de producci贸n. Ovaci贸n de pie. A mis 17 a帽os conoc铆a el programa perfecto.
Aunque, en esa metralla de creatividad, llegada con palabras entendibles, nuevos chiches y hasta efectivos artilugios de fidelizaci贸n al televidente, a ese Aquiles no se le notaba el tal贸n. Y nadie la vi贸 venir.
Como corolario de las genialidades, un desopilante mu帽eco dise帽ado en 3D (hermano del mismo padre de aquel De la R煤a dibujito que bailaba en la mesa de Hadad), con trenzas y chiva rastas, bautizaba como Marcelingui a Marcelingui, le espetaba “Nono” a Don Enrique, y hasta se met铆a en un festejo de un gol de Tchami para invitarlo a salir de joda esa noche. Con la muy graciosa voz, en un agudo pitch, de Gonzalo Bonadeo. Lo llamaron Hueso. Y te mataba de risa. Una especie de P谩jaro Fisu versi贸n 2.0, con chistes muy bien guionados, salvo en 茅sa entrada adonde se desbarranc贸 todo.
Que a los jugadores de San Lorenzo les dicen “hamburguesas” porque se venden m谩s que los panchos.
Y Ruggeri con el derecho a r茅plica. Por un rato FDP fue Tribuna Caliente (y seg煤n testigos, el control a煤n m谩s caliente que Venus y Playboy juntos). Y Paenza no cort贸 lo que ten铆a que cortar, porque no quiso. Y chau Paenza. Y chau Huesito. Y Bonadeo peleado con Macaya, Paenza, y chau. Y chau humor. Y chau perfecci贸n.
Cuando terminaba el 96 y mi secundaria, al a帽o del HuesoGate, en el galp贸n con subsuelo de Salta y Cochabamba, s贸lo quedaba alg煤n que otro dibujo de esa sonrisa dreadlock. Pinchado en el corcho de una pared, donde algunos comenz谩bamos a tener nuestro Disney criollo. Un metegol, premios Chamigo viejos, charlas de f煤tbol con tipos famosos, domingos en el campo de juego y hasta tel茅fonos de tus 铆dolos. A los 18. Que en Google esperen, que yo los llamo.
Ya no me importaba si el show era o no perfecto. Me obnubil茅, arranqu茅 mi carrera al lado de esos monstruos que no paraban de idear, y parad贸jicamente me olvid茅 del producto que me abri贸 la cabeza de productor. Que aunque sigui贸 siendo diferente al resto, su violenta irreverencia qued贸 en intento. Bien intentado, mejor que cualquier otro.
Con el Apertura, terminar谩 hasta nuevo aviso F煤tbol de Primera. 脡se que a mi gusto, hace casi 15 a帽os, fue lo mejor que me di贸 la tele en 31. Ese que muchos productores, relatores, formatos y due帽os despu茅s, se nos muere por una pelea de malos. Y yo lo voy a extra帽ar.