Nuestros goles sin secuestrar

por Paracaidistas, el 16/12/2009 a las 10:42

foto1Por Federico Maya

Primer examen finalizado para el nuevo “Fútbol para Todos”. Una experiencia bien argentina (entre matones, de prepo y a las apuradas) que dejó a los consumidores entre sorprendidos, fanatizados o insatisfechos. Lo mejor y lo peor de las nuevas transmisiones por tele.

Un día alguien pegó el gran grito que nadie esperaba. Los partidos por televisión ya no se codificaban. Todo en vivo. Todo en directo. Todo por aire. Y chupate esa mandarina. 18 años de monopolio (si se lee de un lado) o experiencia (si se lee del otro) barridos de un plumazo.

Ah.
No, estimado lector.
No encontrará desarrollada Ud. en este artículo la respuesta a la siguiente (ya detestable) pregunta:
- ¿Quién tiene razón? ¿Quién es el bueno? ¿El Gobierno, Canal 7, La Corte, etc.; o Clarín, Torneos y Competencias, TyC Sports, TyC Max, TyC Shop, etc.?
No, gracias. Ya fue suficiente. Es una situación incomprensible, irrelatable y tan rebalsante de arreglos oscuros, gente mala y otra tanta gente buena perjudicada, que ya estresa apuntar el recuerdo hacia el episodio de agosto. Ese episodio que, si bien nos sigue revolviendo las tripas a aquellos que todavía dormimos de noche, nos abrió otro juego. El juego del nuevo fútbol por tele. Que tampoco es “tan” nuevo.

¿Por qué no? Simple. Cuando Mamá AFA, en confabuleta con el Pata de Lana Gobierno, echó de casa a Papá Torneos, quedaban varias tarjetas con teléfonos de gente a la cual Papá Torneos echó, se separó, maltrató, dejó de lado, dejó de pagarle, o simplemente no pudo fidelizar por completo. Es decir: Torneos, pese a muchas cosas que se le puedan endilgar, crió varias generaciones de buenos productores y técnicos para generar contenidos deportivos para televisión. Y era una fija, muchos de ellos iban a ser llamados si el divorcio se concretaba. Al borde de desencadenarse la revolución eran muchos los interrogantes. Para hacer 10 partidos en vivo por tele cada fin de semana, no es poco lo que se necesita.

Así las cosas, transcurrido un torneo entero, vamos por otro hobby argentino. Calificar. Asi formó y así jugó el Fútbol para Todos.

En el arco, tuvo rapidez de movimientos (10). Gustavo González fue jefe deportivo del viejo 9 de Romay. Luis Cella transpira TV. Uno del lado de AFA y el otro del lado K. Diferencias al margen, aceleraron un proceso del que muchos dudaban. En un puñado de días hicieron lo que se les pidió: Sacalo. No importa lo demás. Sacalo como sea (una orden enemiga de la calidad, bastante común en estos tiempos que corren, pero no por eso es moco de pavo). Eligieron gente de TV para un problema de TV. Lección para varios.

Como base defensiva, tuvo buenos móviles (9). Fueron los mismos de antes, salvo el gigantesco Móvil 1 de Canal 13 (Si fuiste alguna vez al Clásico del Domingo lo viste, el camionazo blanco con acoplado). Camarógrafos, sonidistas, operadores de VTR (los que se encargan de grabar y darles “play” a las repeticiones), todos ya al tanto de cada detalle. Pintaba para problema, fue acierto.

Al medio, y como contención, fallaron un poco sus directores de cámaras (6). Tal vez sólo los que se dedican a hacer televisión deportiva hayan notado diferencias. Ligeras, pero diferencias al fin. Porque, de los criados por Juan Loschiavo en TyC, sólo uno dirige partidos del nuevo fútbol. Los demás se quedaron en la calle Balcarce. Y no es un detalle menor.
Como volante de ayuda, ese trabajo que en la tele nunca se ve, su producción (8). Varios ex-Torneos y Telefé, quienes, de ser necesario, hacen una buena transmisión de waterpolo en un baño finlandés con los ojos tapados y de espaldas a los monitores.

En la creación, faltó rodaje y dinámica (4). Está mal, pero va bien (favor de disculpar). Una buena transmisión o un buen programa se pueden hacer siempre. Pero sólo es excelente si sale de memoria. Todavía no es muy claro el tren programático de quienes dirigen. Pero las intenciones son correctas. Como el formato de programa (6). Otro punto en ascenso. Si bien ha cambiado mucho desde la fecha 1 hasta la 19, siempre la variante apunta a mostrar más, a estar más en el detalle. Los partidos encadenados mediante un pequeño dúplex con lo que viene, es una buena estrategia, y que al futbolero le gusta. Y, lo dicho, ojo con desairar al futbolero. Lo mejor: en el entretiempo de cada partido se salda la deuda de goles no vistos.

En ataque, lo que realmente miramos los argentinos, comenzando por la calidad de imagen (5). Un retroceso inevitable. De repente, el televidente se quedó sin chiches marca TyC, como la repetición en super slow motion (que ya se veía poco: era exclusiva de Fútbol de Primera). Y la definición del 7 o de Canal 26 es por lejos inferior a las de señales como TyC Sports (ni hablar del 13). Cuestiones importantes para quienes las hacen, y aparentemente no tanto para quienes las ven. Aunque ya veremos con la aparición del HD en el Mundial.

Lo más flojo, los relatos y comentarios (3). El punto más alto de rechazo entre los televidentes. Sólo tres “conocidos”. Marcelo Araujo, convocado por Grondona y jefe de periodistas, va retomando su ritmo que lo llevó a ser el relator del Pueblo (¿era necesario el mote?). Julio Ricardo y Alejo Apo, dos laderos con estilo propio, incuestionables. Correctos Salceda, Lewandowski, Rivera (en estudios), y el último en llegar, Oscar Martínez. Después, un plantel cuasi novato, enérgico (casi siempre demasiado enérgico) y por lo general, pobremente formado. Seguramente se irá reforzando a medida que pase el tiempo, pero necesita deshacerse de relatores que gritan en un lateral, de comentaristas que relatan repeticiones y de cronistas de cabina que fingen pisar el campo de juego, pifiando datos. El peor público es aquel que puede saber más que quien le habla, y el futbolero argentino no es nada fácil de engañar.

Obtuvo buenos resultados: el rating (7) fue aceptable teniendo en cuenta la sobresaturación, la desprolijidad de horarios y la desconfianza en un nuevo régimen de transmisiones que, en promedio, superó los 9 puntos en más de 380 horas de aire, una marca que envidiaría cualquier realizador de TV.

Un puntaje final de 6,44. Absolutamente nada mal para la megaproducción (¿a alguien le cabe alguna duda que no lo es?) más tirada de los pelos y con menos tiempo de trabajo en la historia de la televisión argentina. Esto en cuanto a lo que sale de la caja boba para afuera. Lo que el hincha no olvida al sentarse en su sillón. Después, que la fecha se juegue de viernes a lunes, que Cristina se meta a saludar a Mercedes Sosa en su velatorio y el partido arranque después, o que Newell’s y Banfield no jueguen a la misma hora, es culpa de quienes cortan la torta, no de quienes la cocinan.

Ah.
No, estimado lector.

No encontrará tampoco Ud. en este ya casi terminado artículo la respuesta a la siguiente (y aún más detestable) pregunta:
- ¿Y qué pasa con la plata de los clubes, el “pan y circo”, la productora La Corte, la publicidad oficial, los 600 millones en el medio de la pobreza y la mano del COMFER?-
No, gracias. Ya fue suficiente. Estresa. Sólo queríamos ver un poco de fútbol por TV.

7 Comentarios to “Nuestros goles sin secuestrar”

  1. Rafael Alvarez Says:

    Muy buena nota Fede y muy necesaria. Porque para hablar de la tele también hace falta ser un tipo de la tele y vos lo sos. Te mando un fuerte abrazo.

  2. Fernando Says:

    Muy bueno Fede, estuve andentro y estoy de acuerdo en todo lo que escribis.
    abzo

  3. Osky RC Says:

    Gran nota. A pesar de su longitud, te va llevando muy bien y te incita a seguir leyendo. Muy buenos conceptos en los cuales coincido en casi todos.

  4. Esteban Says:

    Muy buena nota. Cabe aclarar que Torneos no permitio a sus directores participar de las transmisiones (cosa obvia y que no asombra a nadie). Que la calidad de imagen generada por canal 7 es excelente, pero el transmisor es el punto flojo, cosa que esta en vias de solucion (aunque todos sabemos, las excusas no se televisan). Y disiento en los 7 puntos de rating, ya que todos sabemos la enorme cantidad de seguidores que tiene el futbol, y ahora ha tenido sin duda mas rating que el que nunca pudo tener por medios privados, ya que lo miran los que antes podian pagar sumados a los que no podian, si acaso es posible, el puntaje deberia estar sobre el 10.
    Pero en lo que coincido es en una calificacion final positiva, sobre todo teniendo en cuenta que se esta comparando la primer temporada de realizacion de un producto tan complejo, con el trabajo de sus anteriores realizadores, que son ni menos que con excelentes profesionales de torneos.

  5. Federico Maya Says:

    Esteban, gracias por el comentario.
    Estás confundiendo el promedio de calificación que le pondero yo, con el promedio de rating.
    Igualmente, coincidas o no, el promedio de las transmisiones es de 9.58 puntos dentro de Capital y Gran Buenos Aires, según IBOPE, hoy única medidora. Es un numerazo eh, no creas que es poquito.
    Aún no hay datos de rating en el interior del país, y tampoco se vislumbra que los haya.
    Un abrazo.

  6. Esteban Says:

    Hola Fede, tal vez no me explique bien, conozco el sistema de calificacion del Rating. Lo que quise decir es que disiento de que (en una escala del 1 al 10) 7 haya sido tu calificacion en referencia al rating, comprendo que no te referias a 7 puntos de rating. Del mismo modo, cuando hice mi valoracion tampoco me referia a 10 puntos de rating sino a la posicion anterior con respecto a la actual.
    Saludos!

  7. herbalife Says:

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