Archive for Octubre, 2009

Super miedo

Martes, Octubre 27th, 2009

SUPER MIEDO
El clásico volvió a ser un gran fiasco. El temor de River que vive en estado de sitio, y la larga recuperación de Boca, que lleva fechas de pos operatorio, le dieron un tinte incoloro a una fiesta de la que siempre esperamos mucho más, aunque a veces nos quedemos con hambre.

La tensión que provoca el Clásico del fútbol argentino en la semana previa, no tiene paralelo con ninguna competencia deportiva ni evento social de nuestro país. Alguna vez el maestro Juan José Lujambio (histórico estudios centrales de Fioravanti, Muñoz y Víctor Hugo, entre otros encumbrados relatores deportivos) le dio al River – Boca el mote de SUPER CLÁSICO. Desde aquel día Lujambio eternizó al partido más grande de Argentina con ese apodo pomposo, al que fueron haciendo honor protagonistas como: Carrizo, Roma, Labruna, Lorenzo, Alonso, Gatti, Francescoli, Maradona, Fillol, y un catálogo infinito de grandes estrellas que jugaban o dirigían con la grandeza que tal evento exigía. Y por más que los medios periodísticos no tenían el rebote de éstos días, la estadística, la reproducción oral que todavía suena, y los videos con tela de araña que aun se conservan, nos corroboran que aquellos Boca – River se habían ganado tal eco gracias a la distinción, la jerarquía, y la grandeza con la que lo afrontaban aquellos protagonistas.

¿Imaginan algún River de Labruna, Ramón Díaz o Veira salír a jugar ante Boca en el Monumental sin un solo delantero? ¿Habrá muchos equipos en la historia de Boca que con jugadores de la talla de Riquelme y Palermo no hayan pateado al arco en todo un tiempo? ¿Imaginan ustedes a Nelson Gutiérrez o Gallego en el multicampeon del 86´ usando de atenuante que no atacaron en el segundo tiempo porque se quedaron con 10 hombres (2 minutos nada más)?. Lamentablemente se nos achicó el clásico. La expectativa de ahora es inversamente proporcional a lo que juegan. Porque por más que Astrada o Basile nos quieran hacer creer -en declaraciones posteriores al 1 a 1- que sus equipos salieron a ganar, cualquier ojo sano puede percibir que los dos (Coco y el Negro) tuvieron planteos llenos de miedo.

Con éste River que ganó un solo partido en el Torneo y anda con la cabeza debajo de la Tabla. Y con éste Boca que deambula por el medio, afuera de la Copa, y todavía lejos de la pelea. Con tal presente, y luego del 1 a 1, si el maestro Lujambio viviera, seguro se hubiera llenado de vergüenza al ver como se ha devaluado nuestro “Super Clásico”.

Les creció la nariz

Sábado, Octubre 24th, 2009

nariz bilardona

La mentira se ha convertido, desde hace años, en la principal herramienta utilizada para defender la relación Maradona – Bilardo. Pero en el último tiempo se les está yendo la mano, y si siguen así, la nariz les crecerá –en modelo de manager- a todos los que componen ésta historia de grandes de Selección.

Bilardo y Maradona no dejan de sorprendernos con el uso indiscriminado de un lazo que siempre –desde que tengo uso de razón- estuvo apunto de romperse. Son como esos matrimonios de años que no se separan por los hijos, y que sobreviven a los tumbos, maquillados con una fina sonrisa para el afuera, en una mueca que sirve para aparentar que todo está bien, cuando la realidad marca que (en el matrimonio, Diego y Bilardo) se repelen con sólo recordarse. Que le crezca la nariz a Carlos Salvador vaya y pase, lleva años paseando buen olfato; pero que Diego estropee los retoques estéticos que tiene por no decir la verdad, parece otra de las tantas humoradas de ésta Selección de fútbol.

En éste juego de la mentira no hay sólo dos protagonistas, todos los que componen la sátira han dejado su cuota de engaño y omisión. Desde la primera hora, cuando los hijos de Grondona y Bilardo fogonearon a Don Julio con la vuelta de la mística del 86´. Y en la práctica nada se lo que vendieron como eslogan se concreto. La primera versión –siempre en las sombras de una negociación poco clara- era Maradona, Batista y Brown al frente del cuerpo técnico. Pero en un fin de semana cambió todo, volaron los campeones del Mundo, se reclamó por Ruggeri, y aparecieron Lemme y Mancuso como ayudantes vip. Pues bien, en ésta historia todos fingieron: El Checho y Tata por no hablar claro y como corresponde en su momento (A Bilardo lo quieren bien lejos, y a Maradona no lo respetan como entrenador). Bilardo por balbucear como siempre en la confusión de su nuevo puesto (es manager sin poder, algo así como un globo sin aire). Grondona por no hablar claro cuando debía, sin ejercer a tiempo su omnipotente poder que pudo haber utilizado para ordenar tanto descontrol. En todo caso, lo ejerció para oponerse a un colaborador, pero no para acercar las partes que aun no encastran. Y por último, además de Lemme y Mancuso que son espías privilegiados del día a día, protagonistas principales de “Durmiendo con el enemigo”, también esta la incoherencia crónica de Maradona. Amigó de la obsecuencia que dice combatir. Apego a los discursos cambiantes, sin grises como el mismo dice, pero lleno de negros en sus palabras que aman y odian al mismo tiempo. Un día critica a la prensa porque informa que está peleado con Bilardo. Y dos días después le tira dardos al mismo Narigón por golpista y trasgresor de su puesto de trabajo. Otra muestra de un Maradona que vuelve a politizar su carrera, escudado en el poder de turno, parapetado detrás de los medios (Canal 7, o alguna trinchera de TyC Sports y sus amigotes, etc) para lanzar dardos venenosos en una guerra estéril y sin sentido.

Ya estamos en el Mundial, es hora de unir y trabajar, lamentablemente dos conceptos lejanos en el seno de éste cuerpo técnico.

Gobierno Millonario

Lunes, Octubre 19th, 2009

River TristeDa pena ver como se cae a pedazos River. Lleva años a los tumbos, como un viejo rico que fundió sus arcas en el vencimiento de impunidad que da vivir fuera de la ley. Cuando lo veo jugar al equipo, cuando repaso su plantel, o cuando observo el manejo impúdico de su dirigencia, me envuelve la misma incredulidad que siento al ver como se descompone nuestro país a cada minuto y sin freno alguno.

Si hoy River se mirase al espejo, en la vuelta de la imagen encontraría la misma falta de coherencia, de educación, de seguridad, de éxitos y de honestidad en los números de gestión, que ha mostrado el gobierno K en los últimos años. Así como las recientes elecciones le dieron la espalda al oficialismo nacional (han perdido toda credibilidad), para las próximas elecciones de Presidente en River, el grupo de dirigentes que gobernó al club en el último lustro (Aguilar, Israel, y todo su séquito de complicidad y omisión) debería tener la grandeza de esfumarse del planeta millonario por un tiempo indeterminado. Haber participado del último gobierno de River, es haber sumado –directa o indirectamente- para este desbastador presente. Por eso me extraña ver apellidos conocidos que sin pudor alguno se han involucrado en la candidatura a las elecciones millonarias. Como también pasa a nivel nacional con el reciclado permanente de políticos que se han enriquecido sin escrúpulos, y sin embargo no se ponen colorados a la hora de volver a postularse.

Alguna vez los pensé responsables a Gorosito, Fabbiani, Cabral, Ortega, Navarro, o el protagonista de turno que fracasara representando a la banda. Sin embargo hoy me doy cuenta que aunque no brillaron en sus tareas, son simples víctimas de un desgobierno que vació el club pensando que la camiseta ganaría por peso propio y no por la capacidad de trabajo que –en definitiva- es la única que puede defenderla.

Hoy River da lástima: ganó 1 de 9 partidos, está desclasificado de la Sudamericana, apunto de quedar fuera de la próxima Libertadores, con un Jefe (Astrada) que no tiene a quién mandar, y sin capital aparente para salir. En definitiva, deambula como un pobre y viejo Millonario.

Vergüenza nacional II

Jueves, Octubre 15th, 2009

maradona_uruguay-600x600x80 Maradona chocó el Rolls Royce en las Eliminatorias – Argentina entró al Mundial cuarto, jugando mal, y con un equipo sin grandeza – Aunque lo peor se vio en el festejo con dedicatoria para la prensa: “ahora que la chupen” “que la sigan mamando”. Burdo y desencajado, así habló un Diego auténtico.

Termino el suplicio y empezó la venganza. Lo que parecía imposible en el arranque de las Eliminatorias, casi se transforma en realidad a dos fechas del final. La selección Argentina no quedó afuera del Mundial por el canto de una uña. Y la clasificación deportiva termino siendo tan pobre y burda, como las palabras del máximo exponente de nuestro país en el mundo. Así como Maradona es sinónimo de Argentina en cualquier lugar del mundo, también es inevitable que se asocie a los argentinos con las actitudes y declaraciones de un “embajador” tan resonante como Diego. En este caso –como en tantos otros- es una vergüenza irremediable.

Argentina terminó por conseguir el ticket a Sudáfrica tras dos actuaciones pobrísimas. Con Perú ganó por obra y gracia de otro milagro del inefable Palermo. Y ante Uruguay, cuando Bielsa ya nos estaba salvando el pellejo, ganó 1 a 0 luego de dos cambios que claramente buscaban asegurar el cero, con la fortuna de un rebote que derivó en Bolatti y se convirtió en tres puntos para un equipo sin brújula y con norte de errores infantiles. Igual que en las últimas presentaciones salió al Centenario a lo que salga, con una defensa incómoda, un medio campo intermitente y dos puntas invisibles. Otra vez al equipo le sobró pizarrón, y no por lo que trabaja Diego, sino por lo poco que lo escribe.

El después del éxito fue –aunque parezca mentira- lo más triste de la historia. Los jugadores festejando como campeones del mundo, los cánticos que apuntaban a la prensa, y un entrenador desencajado tomando revancha con un resultado que –según dice- lo catapultó a lo más alto: “Este grupo de jugadores me consagró como técnico” se animó a decir agrandado y sonriente que ya había dejado su sello –“ahora que la chupen”… “que sigan mamando” –lanzó un envalentonado y sin vergüenza alguna. Claro, esa parte la dejó para nosotros que nos ponemos colorados de pudor y bronca al trascender en el mundo por un fiel representante de nuestro peor perfil.

Vergüenza Nacional

Domingo, Octubre 11th, 2009

20091011elpepudep_3La Selección que dirige Maradona le ganó con mucho suspenso a Perú en el mismísimo Monumental – El equipo fue un nudo de nervios, pero se desató en el final con un gol de ficción – Perú entregó más que de costumbre y casi se lleva el canon acordado, pero la mano de Dios lo puso ahí a Palermo, que aunque lluevan estrellas, siempre se convierte en el salvador.

Ruboriza ver jugar a la Selección. Quiero olvidarme del final de película con el que todos nos quedamos embobados por un rato. Prefiero ser más frío para analizar lo futbolístico, y es ahí donde me aburro al tropezar con la nada. Entonces me vuelve la imagen del cortinado de agua que nos empapó de miedo cuando Rengifo puso el partido 1 a 1, y al quedar helado de solo pensarlo (estábamos fuera del Mundial), me vuelve a la cabeza la respuesta inmediata y enjundiosa de Argentina con un par de centros que cortaron la noche hasta que la ficción volvió a elegir al actor más taquillero para la última toma de amor y suspenso. Les juro que quiero salir y no puedo, otra vez les estoy contando lo que no quería, pero todavía golpea mi memoria el perfil aguileño de Palermo con los brazos abiertos de cara al cielo a puro agradecimiento.
Lo peor está que en el gol del 9, ya se empezaron a esconder las innumerables falencias de este equipo sin guión ni director. Pero como creo parte de mi trabajo descubrir lo malo para que el verdadero final sea mejor que este deshilachado presente, les aclaro que más allá de la cosecha de 3 puntos, Argentina volvió a ser un verdadero “Circo” (mote que se ganó la selección, aunque el país también se pelee por tenerlo).
En la reflexión final, la columna sobre fútbol quedó vacía. Sólo un racimo de voluntades sin rumbo para el deporte más colectivo de todos. En la misma noche donde volvió el “Payaso”, debutó el “Pipita”, y no picó la “Pulga”. Cuando todo era cuesta arriba y parecía que nos tapaba el agua, el goleador de los milagros sacó el salvavidas para que Maradona se tirara de panza –y sin vergüenza- al próximo Mundial.

¿Creemos en Dios todo poderoso?

Jueves, Octubre 8th, 2009

800px-ManodediosTras haber tomado distancia de la realidad, ahora que el agua nos moja el cuello, empiezo a preguntarme si todos nosotros, componentes directos o indirectos del fútbol argentino, no tenemos nuestra cuota parte de culpa sobre este presente con alerta de fracaso.

Ayer miércoles Maradona –a horas del choque con Perú- seguía buscando un equipo que cuando escuché por Radio, los 11 de corrido, me dio una sensación de incredulidad que hace rato no experimentaba. “La Selección formó con (dijo el cronista de turno): Romero, Jonas Guttierrez, Schiavi, Heinze y Emiliano Insúa; Enzo Peréz, Di María, Mascherano y Aimar; Higuaín y Messi. Este equipo le ganó por 3 a 0 a la Sub-17 donde atajó Pozo. Los goles fueron marcados por Higuaín, Di María y Enzo Peréz”. Cuando acabó el informe desde la práctica de Argentina, bajé el volumen de mi radio, y me envolví en un bajón de reflexión.

Allí pensé que el arquero de hoy era el tercero de hace dos partidos; repasé la defensa y me di cuenta que a quien Maradona probó de 4, habitualmente juega de volante por el otro costado; que entre los dos centrales hay casi 70 años y velocidad restringida, y también supe que la responsabilidad de la número 3 es para el más novato de todos.

Después recalé en la línea media y pensé que este Pérez al menos no es el de la guía, que el 5 tuvo una involución desde que el técnico dijo Mascherano más 10, y que los otros dos de la mitad juegan en el fútbol portugués (país que está por quedar afuera del mundial). Con los dos de arriba me entusiasmé, aunque Higuaín hoy es suplente en el Real y Messi todavía no haya hecho con la celeste y blanca lo mismo que con la blaugrana.

Ah, ¿y Palermo? Parece que el entrenador lo tendrá como cambio salvavidas cuando el agua ya no nos deje respirar.

Ante tal nivel de improvisación, ante tanta desconfianza y desunión de cada engranaje del cuerpo técnico de la selección, me pregunto si no ha llegado la hora en que reconozcamos –más allá de los próximos resultados- el error que cometimos al pensar que Maradona podía, al creer que era el que nunca fue, al considerar que iba a poder afrontar semejante responsabilidad como máximo gerente de fútbol de una potencia mundial.

Conducir con los pies no es lo mismo que con la cabeza.

Cuando Grondona lo bendijo como D.T., tengo latente una mini encuesta casera donde consulté a los más encumbrados productores y periodistas del medio qué pensaban sobre el ídolo como entrenador de la selección. Todos –con más o menos énfasis- me respondieron que Maradona se había ganado ese derecho y que alguna vez tenía que dirigir a la Selección.

Pues bien: ¿Era el momento? ¿Está bien que por haber sido el mejor jugando, pueda conducir sin registro? ¿Esta selección tiene seguro para tal siniestro? ¿El 10 estaba tan bien como pensábamos? ¿Es tan “todo poderoso” en la cancha como en el banco? Creo que también me equivoque y quiero pagar por eso, perooooo… la pelota no se mancha.

Canilleras de prensa

Martes, Octubre 6th, 2009

Maradona en conferencia de prensa“Vos no entendiste – le apuntó el 10 a un periodista – desde los 15 años los vengo peleando. Hoy tengo 48 y los voy a seguir peleando. Las críticas no me van a entrar”, así consecuente a su estilo petulante Maradona empezó a responderle a la prensa luego de la segunda derrota al hilo de la Selección Argentina. En otra demostración de la nada misma, el equipo de Diego arrastró sus penas por Asunción y complicó como nunca el pase al próximo Mundial. Argentina encalló en el quinto puesto, y hoy está en repechaje con tres selecciones que le apuntan desde atrás para terminar de fulminarlo.

Pero más allá de los errores deportivos, las improvisaciones repetidas, la falta de coherencia en casi todo, y los resultados negativos que hoy cierran el peor círculo. Lo que más me preocupa de ésta derrota en particular, son las reacciones posteriores que nacen de algunos periodistas colegas y del seno de la selección. Para ellos en especial, lo que pasa no pasa, algo así como una realidad-ficción. Si prestamos atención a lo que dice Diego, el cuerpo técnico o algunos periodistas de su escudería, Argentina no juega tan mal como dicen, no está tan complicada como marcan, ni tampoco está para alarmarse. De ésta manera fueron confeccionando una especie de INDEC del fútbol Argentino. Hasta que la verdadera historia nos golpea cuando leemos la tabla de posiciones o nos sentamos a ver jugar a la selección; de la misma manera que nos duele el bolsillo –aunque los números oficiales digan otra cosa- cada vez que vamos al supermercado.

Después de perder en Paraguay, y tras sumar 6 puntos sobre 18, el entrenador de Argentina desvió el foco de conflicto y salió al ataque contra los asombrados periodistas que –en Conferencia de prensa pos partido- le estaban tirando más centros que Argentina a Palermo en toda su estadía paraguaya. “Las criticas no me entran… aparte no tienen huevo para entrarme… Yo no le tengo miedo a nadie” – dijo un Maradona que aunque a veces luce tranquilo, su lengua se encarga de refutarlo. Así envalentonado siguió con su asombroso discurso amenazante: “La calesita gira, y cuando Argentina se clasifique éstos mismos panqueques van a querer hacerme una nota. Los voy a parar con los tapones de punta” –bramó un Maradona que se mostró ingrato con un periodismo que ha vivido omitiendo situaciones muy irregulares de su vida deportiva. Al mejor jugador Argentino de todos los tiempos siempre se lo cuido demasiado, y a veces para mal. Si otro hubiera sido el técnico que pierde –por primera y ojala única vez- tres partidos seguidos de Eliminatoria, y encima se queda momentáneamente fuera del pase directo al Mundial, estoy seguro que la prensa hubiera salido a pedir su cabeza. Pero al ser Maradona el comandante de tal fracaso, los plazos se han alargado peligrosamente, a tal punto que falta sólo un mes para saber si nos ponemos las canilleras y recibimos los tapones de punta de Diego, o empezamos a buscar explicaciones y culpables de un fracaso Mundial.