Vergüenza nacional II

por Martín Perazzo, el 15/10/2009 a las 9:46

maradona_uruguay-600x600x80 Maradona chocó el Rolls Royce en las Eliminatorias – Argentina entró al Mundial cuarto, jugando mal, y con un equipo sin grandeza – Aunque lo peor se vio en el festejo con dedicatoria para la prensa: “ahora que la chupen†“que la sigan mamandoâ€. Burdo y desencajado, así habló un Diego auténtico.

Termino el suplicio y empezó la venganza. Lo que parecía imposible en el arranque de las Eliminatorias, casi se transforma en realidad a dos fechas del final. La selección Argentina no quedó afuera del Mundial por el canto de una uña. Y la clasificación deportiva termino siendo tan pobre y burda, como las palabras del máximo exponente de nuestro país en el mundo. Así como Maradona es sinónimo de Argentina en cualquier lugar del mundo, también es inevitable que se asocie a los argentinos con las actitudes y declaraciones de un “embajador†tan resonante como Diego. En este caso –como en tantos otros- es una vergüenza irremediable.

Argentina terminó por conseguir el ticket a Sudáfrica tras dos actuaciones pobrísimas. Con Perú ganó por obra y gracia de otro milagro del inefable Palermo. Y ante Uruguay, cuando Bielsa ya nos estaba salvando el pellejo, ganó 1 a 0 luego de dos cambios que claramente buscaban asegurar el cero, con la fortuna de un rebote que derivó en Bolatti y se convirtió en tres puntos para un equipo sin brújula y con norte de errores infantiles. Igual que en las últimas presentaciones salió al Centenario a lo que salga, con una defensa incómoda, un medio campo intermitente y dos puntas invisibles. Otra vez al equipo le sobró pizarrón, y no por lo que trabaja Diego, sino por lo poco que lo escribe.

El después del éxito fue –aunque parezca mentira- lo más triste de la historia. Los jugadores festejando como campeones del mundo, los cánticos que apuntaban a la prensa, y un entrenador desencajado tomando revancha con un resultado que –según dice- lo catapultó a lo más alto: “Este grupo de jugadores me consagró como técnico†se animó a decir agrandado y sonriente que ya había dejado su sello –“ahora que la chupenâ€â€¦ “que sigan mamando†–lanzó un envalentonado y sin vergüenza alguna. Claro, esa parte la dejó para nosotros que nos ponemos colorados de pudor y bronca al trascender en el mundo por un fiel representante de nuestro peor perfil.

1 Comentario to “Vergüenza nacional II”

  1. LUCIANA Says:

    Solo puedo decir que coincido en todo. Siento verguenza ajena…

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