Se acabaron los códigos
por Martín Perazzo, el 23/01/2010 a las 21:19

Terminó la era Basile II en Boca – Un verano con goleadas poco amistosas provocaron que el entrenador de un paso al costado – Todavía no se escuchó la voz ronca de Coco explicando el portazo, pero algunos de sus principales laderos en el cuerpo técnico, hablaron para romper el molde.
El 21 de enero por la noche los medios de comunicación empezaron a manejar la potencial salida de Basile como una inminente confirmación. Y aunque hace un par de meses Alfio ya había montado -en el Hotel Emperador- una escena parecida con amago de salida tras perder con Godoy Cruz 3 a 2 en la Bombonera, situación que luego atribuiría a la prensa. En ésta oportunidad el hombre de cabellera blanca y voz rasposa dio las hurras como entrenador de Boca en el momento menos pensado. Quizá la derrota con baile incluido ante River, lo haya empujado a leer lo que estaba escrito desde el día de su regreso, cuando las condiciones de trabajo ya no eran iguales a la de su primer ciclo, y ahora tenía por encima suyo a la figura de manager en la piel del conductor más exitoso de la historia del club (Bianchi), en una función que para nuestras costumbres futboleras es absolutamente inútil e indefendible. Más cuando se trata de alguien que por sus éxitos pasados y su afinidad con los grandes del plantel, se ha declarado inhibido a tomar un montón de decisiones: Por ejemplo: siempre quiso despegarse de la expulsión de Ischia como técnico. Se sabe que no discute ni negocia dinero con aquellas figuras que ya tocaron la gloria junto a él como entrenador. Ni tampoco tiene la comunicación necesaria que requiere tal cargo ante la prensa. Por eso la ecuación resulta simple. Si no explica lo que pasa, no cuenta lo que viene, ni tampoco puede hablar del futuro con los jugadores-estrellas, ¿se justifica que un manager cobre una millonada por una tarea tan acotada?
Ante el portazo de Basile, uno de sus ayudantes más directos, el Ruso Ribolzi, salió lleno de bronca y se despachó con declaraciones bien directas. Fue irónico y preciso para explicar la salida de Coco. Reconoció los pobres resultados y enumeró las razones del mal clima reinante. Habló de egoísmo, de hipocresía, de falsedad, y de personas que tiraban para distintos lados. También fue mordaz para enfatizar que el próximo técnico tenía que ser Carlos Bianchi. Además, el ladero del ex entrenador acusó a Marcelo Lóndon (Dirigente de peso) de ser “Bianchista” y sabotear a la gestión saliente. Bien calentito el Ruso.
A todo esto Amor Ameal (Presidente Xeneize) enseguida reconoció que Bianchi no quería hacerse cargo como entrenador, y sentenció que Boca no vivía una crisis. Pues bien, con las cartas sobre la mesa o el máximo dirigente de Boca sufre una negación crónica, o realmente no está en su sano juicio.
Bien polémico terminó el segundo paso de Alfio Basile en el club de la Rivera. Luego de 7 meses sin títulos y un verano para el olvido con 2 derrotas, 1 empate.y 10 goles en contra; el técnico que más ha defendido a los mal llamados códigos del fútbol en nuestro país, se fue silbando bajito. Aunque desde su entorno ya empezaron a gritar la teoría de la conspiración.
