Caza del Pato

por Martín Perazzo, el 19/02/2010 a las 10:13

En silencio, volando raso y sin demasiadas estridencias hasta el día de su adiós, el jueves se fue el Pato Abbondanzieri. Tuvo que dejar su casa deportiva como si fuera un inquilino con deudas. Se mudó rápido, debió hacer las valijas de apuro, metió lo más importante bien amontonado y salió para Brasil con la bronca de un desalojo que huele injusto.

El cambio del entrenador, sus partidos irregulares, el equipo endeble y un par de declaraciones que sonaron feas para el afuera, fueron suficientes para que al PATO lo hicieran cambiar de laguna. Y poco pesó parte de un pasado inigualable debajo de los tres palos xeneizes.

Por ahora se fue sólo, aunque el rumor señala que más de un ex compañero estaría siguiendo su destino. Ibarra salió del equipo y ahora espera definiciones. A Palermo lo cambiaron con el partido en 0 ante los tucumanos (justo a él) y por ahora se mantiene como titular. Aunque el Pato antes de subir al avión le dejó un mensaje a su amigo: “Martín quiere retirarse en Boca y superar todos los record, pero si no lo tratan bien… luego del mundial lo esperamos por Brasilâ€

El peso de la etiqueta Boca, los medios sin equilibrio, y una prensa obsecuente y lapidaria ya enquistada en la Rivera, han sido capaces de vender como crack a un buen jugador, o de retirar a un histórico cuando su presente se opaca. Esto seguro que también colaboró para el desenlace. Lo de los medios es moneda corriente. Por ejemplo de Alves he escuchado decir –al mismo periodista- que podría estar asumiendo en Boca algo así como la reencarnación de Ferguson. Y a los pocos días defenestrarlo y ya verlo como un ex entrenador sin demasiadas “uñas para guitarreroâ€. En otro hecho patente que nos quita credibilidad a todos los que trabajamos de esto.
El de Roberto Abbondazieri es –como tantos otros- un caso que me moviliza a preguntar de que vale la trayectoria de un consagrado. ¿Sirve de algo tener 16 años en primera, haber ganado 6 títulos locales y 8 internacionales en Boca, además de haberse manejado siempre con mucho respeto y profesionalismo? Parece que no. Y no le apunto sólo al fútbol, sino a la disciplina o trabajo que le pongamos el ojo. Porque el “ahora†suele mandar sobre el “ayerâ€, sin darnos cuenta que los dos forman parte de un solo tiempo.

El Chueco se puso el buzo de entrenador y agarro la escoba. Los dirigentes le guiñaron el ojo porque saben que el costo político será del entrenador. Pero en cualquier momento el barrendero puede darse cuenta que la casa tiene mugre por todos lados. Y allí sabremos si la escoba es buena, o solo servirá para sacar la tierrita más superficial.

2 Comentarios to “Caza del Pato”

  1. Ryan Curtis Says:

    El pato es otra víctima de la voraz necesidad de buscar culpables; de eso se trata, de echarle la culpa a alguien para tapar nuestras propias equivocaciones..
    Felicitaciones Martín, excelente artículo..eso si, un diablillo del teclado puso un tubo en vez de tuvo…saludos desde Dublin

  2. Valeria Says:

    La culpa la tiene alguien, eso no se duda, porque sino se reconocen culpables, entonces no se reconoce el problema. Lo que no se debe es pensar que hay un solo culpable, el mal momento del Pato , es algo que contribuye a un mal general, es una parte del todo.

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