Eterna malaria

por Martín Perazzo, el 02/04/2010 a las 20:23

Todo sigue igual en los dos clubes más grandes de Argentina. El tiempo pasa sin cambios, en River y Boca las agujas parecen clavadas sin que corran los días, sin mejoras de fondo, como si el presente se hubiera embalsamado impregnado por los problemas diarios. Hay situaciones de conflicto que se disuelven con un par de buenos resultados, pero que siguen latiendo esperando volver a superficie. Repasemos algunas de ellas:

1) Palermo y Riquelme están distanciados y lo seguirán estando por más que el éxtasis de algún gol los desnude de hipocresía y los haga abrazar de momentánea felicidad.

2) Alves ganó el clásico y aprovecho para sacar pecho. Quizá se haya apresurado sin darse cuenta que aun no tiene registro para manejar a éste Boca que tres días después del clásico choco en la primera esquina con Chacarita.

3) Astrada pierde seguido, habla salteado, y muestra poca autocrítica. Es cierto que manifestó que a su equipo le falta fútbol. Pero omitió una lista interminable de falencias que hoy muestra este River.

4) Y por último para enumerar queda el caso Ortega, que en las cenizas de un club que se quema día a día en lo futbolístico amaga con resucitar, aunque todavía ni siquiera supo como bajar de su propia cruz.

Esto que escribo hoy, bien lo podría haber escrito ayer, y quizá lo pueda escribir mañana. Será porque la realidad se ha transformado para River y para Boca en un laberinto sin salida, donde algún pasillo parece mostrar la luz (Boca la vio en el clásico), pero por ahora se apaga al doblar la esquina donde los espera la más cruda oscuridad.

1 Comentario to “Eterna malaria”

  1. Pablo Puegher Says:

    Hay Martìn esperemos que el porvenir no sea tan trágico como tus presagios por amor de Dios jajajaja. La verdad que estoy preocupado por River esperemos que todo cambie de una vez por todas….Aunque lo veo bien dificil.
    Gran Abrazo.

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