Archive for the ‘River Plate’ Category

Mentiras ideológicas

Jueves, Abril 29th, 2010


El fútbol argentino tiene los oídos llenos de cera con tanto dialogo sin sustento. De negadores profesionales. De fundamentalistas burdos que con tal de defender la suya, están enfermos de necedad. De donde vengan las dagas se nota primero la intención de descalificar por sobre la de sustentar una idea. Se desea más la desgracia ajena que la felicidad propia. Y en medio de una guerra que quiere despertar, ésta semana la pelea tuvo chispa en dos rincones:

En uno afloró el aire sobrador de Verón, defensor del lema “La historia la escriben los que ganan” (en su libro, las líneas sobre el Título del Mundo las escribió el Barcelona de Guardiola)

Y en el otro se paró el púgil de Bahía Blanca, Ángel Cappa, defensor de una manera de jugar que –no siempre- tiene continuidad en lo que muestran sus equipos. Cabrón y de buena verba, para él “la pelota es lo que más importa” (¿será por eso que en más de una ocasión hayan desaparecido cuando sus equipos ganaban?).

Como siempre ocurre, hablar es mucho más fácil que hacer, y por defender una fórmula, la necedad los muestra impulsados por viejos dioses del “resultadismo extremo” o de la “belleza hecha juego”. Apegados a los rótulos del negro o el blanco, sin darse cuenta que en la mitad (gris) suele estar la base de la mejor producción.

El último partido de Estudiantes – River fue un raspón que abrió la herida. Una patada de un atacante (Ortega), trajo un insulto hiriente del que juega en defensa (Desábato), en una pelea que derivo en declaraciones ideológicas que estamos cansados de escuchar.

Los de Estudiantes -esclavos de un pasado de alfiler- aun no pudieron escaparse de la historia, y aunque éste equipo versión 2000 casi siempre tenga un juego de alto vuelo, con control de pelota, seguridad defensiva, potencial de gol, y variedad de ataque. Se sigue hablando sobre la preferencia de ganar sobre jugar, como si de la mano de una no se llegue a la otra.

¿Verón acaso no está al tanto que su actual entrenador (Sabella) es íntimo de Passarella e histórico ayudante del actual Presidente de River, el mismo que BUSCÓ a Cappa para dirigir al club de Nuñez en éste magro presente?

Y Cappa, fogonero de ésta vieja antinomia, también debería no entrar es todas, y reconocer algunas virtudes –de la contra- que también son leales en la búsqueda del éxito.

Para Verón que dijo: “Cappa no ganó nada, debería defender su ideología con logros” .Lo vamos a informar diciendo que el actual entrenador de River fue campeón como colaborador de Valdano en el Real Madrid, y dio la vuelta olímpica dirigiendo al Universitario de Deportes en Perú y también fue campeón en Sudáfrica. Aunque su mayor logro parece estar en el armado de equipos que han marcado la memoria de los hinchas (Banfield en 1986, Racing en 1998 y Huracán en 2009)

Para Cappa que dijo: “Ganar o perder no da ni quita derechos”. Le decimos que él tampoco los tiene para vivir negando méritos en el que gana con otras ideas. Aunque en algo tiene razón Ángel: “El idiota, cuando gana no se vuelve inteligente, sino más idiota”.

Para cerrar esta guerra que ya no tiene sustento, les dejamos una reflexión, la dio un entrenador muy joven que ya ganó TODO con Barcelona, y fue tras perder en Semifinales de Champions con el Inter. Pos partido Guardiola dijo: “A la gente se la ve verdaderamente grande en las derrotas”

Super Complicados

Jueves, Marzo 18th, 2010

Boca y River llegan con el respirador artificial al clásico – En Nuñez la victoria ante Huracán fue una bocanada de aire fresco, pero el indeciso fantasma de Ortega sigue acechando a los Dirigentes – En la Rivera todo es confusión y mentira, no está muy claro quién manda, el técnico está confundido, y el plantel volvió a quebrarse.

Que difícil es pensar en lo deportivo cuando Boca y River son mucho más que clubes de fútbol. Cuanto me cuesta pensar éste clásico como un mero partido de torneo doméstico, cuando la tensión que genera en el país excede los parámetros normales de 22 tipos pateando una pelota.

Hoy más que nunca la actualidad los aturde a los dos. River anda los bolsillos dados vuelta, su material deportivo devaluado, y los promedios en plena tortura debido al descontrol que ha sido el club en las últimas 3 temporadas.

Boca viene sin rumbo. Como un campeón del mundo que recibe una mano inesperada y mientras sus piernas flamean, ve como se le escapa la corona. Por estos días ni siquiera el banquito en el rincón encuentra Boca. Su entrenador se subió a una moto que desconocía y ahora no sabe como frenarla, encima los jugadores en vez de pararlo, parecen empujarlo al accidente sin darse cuenta que ellos también pueden salir heridos en el choque. En la semana se dijo que Alves tenía intenciones de sacar del equipo a los ilustres representantes de cada bando: Palermo y Riquelme. Sin embargo la sangre aun ha esquivado el río, aunque el domingo en la Bombonera habrá que tener el botiquín a mano porque todo puede llegar a pasar.

Para no ser menos, River también se tutea con el escándalo permanentemente, y si no le hubiera ganado a Huracán 2 a 0 el domingo pasado, estoy seguro de que a esta altura estaríamos empachados de escuchar y leer el clamor por Ortega para que jugase el súper clásico. Como también hubieran aparecido las postulaciones de entrenadores con la servilleta colgada al cuello, para saborear el plato caliente que suele servir el fracaso deportivo.

Lo claro es que en los dos hay lío. El mismo que tienen algunos dirigentes y periodistas contaminados por el mundo de los dos más grandes de la Argentina, quienes en su afán por tirar agua para su molino, suelen tergiversar la verdad, mal informar, o pelearse al aire con otros colegas refutando rumores que en ambas direcciones llegan viciados de nulidad.

Ah, el domingo se juega el clásico Boca – River. Pero de fútbol, con tanto lío, MEJOR NI HABLAR.

Super miedo

Martes, Octubre 27th, 2009

SUPER MIEDO
El clásico volvió a ser un gran fiasco. El temor de River que vive en estado de sitio, y la larga recuperación de Boca, que lleva fechas de pos operatorio, le dieron un tinte incoloro a una fiesta de la que siempre esperamos mucho más, aunque a veces nos quedemos con hambre.

La tensión que provoca el Clásico del fútbol argentino en la semana previa, no tiene paralelo con ninguna competencia deportiva ni evento social de nuestro país. Alguna vez el maestro Juan José Lujambio (histórico estudios centrales de Fioravanti, Muñoz y Víctor Hugo, entre otros encumbrados relatores deportivos) le dio al River – Boca el mote de SUPER CLÁSICO. Desde aquel día Lujambio eternizó al partido más grande de Argentina con ese apodo pomposo, al que fueron haciendo honor protagonistas como: Carrizo, Roma, Labruna, Lorenzo, Alonso, Gatti, Francescoli, Maradona, Fillol, y un catálogo infinito de grandes estrellas que jugaban o dirigían con la grandeza que tal evento exigía. Y por más que los medios periodísticos no tenían el rebote de éstos días, la estadística, la reproducción oral que todavía suena, y los videos con tela de araña que aun se conservan, nos corroboran que aquellos Boca – River se habían ganado tal eco gracias a la distinción, la jerarquía, y la grandeza con la que lo afrontaban aquellos protagonistas.

¿Imaginan algún River de Labruna, Ramón Díaz o Veira salír a jugar ante Boca en el Monumental sin un solo delantero? ¿Habrá muchos equipos en la historia de Boca que con jugadores de la talla de Riquelme y Palermo no hayan pateado al arco en todo un tiempo? ¿Imaginan ustedes a Nelson Gutiérrez o Gallego en el multicampeon del 86´ usando de atenuante que no atacaron en el segundo tiempo porque se quedaron con 10 hombres (2 minutos nada más)?. Lamentablemente se nos achicó el clásico. La expectativa de ahora es inversamente proporcional a lo que juegan. Porque por más que Astrada o Basile nos quieran hacer creer -en declaraciones posteriores al 1 a 1- que sus equipos salieron a ganar, cualquier ojo sano puede percibir que los dos (Coco y el Negro) tuvieron planteos llenos de miedo.

Con éste River que ganó un solo partido en el Torneo y anda con la cabeza debajo de la Tabla. Y con éste Boca que deambula por el medio, afuera de la Copa, y todavía lejos de la pelea. Con tal presente, y luego del 1 a 1, si el maestro Lujambio viviera, seguro se hubiera llenado de vergüenza al ver como se ha devaluado nuestro “Super Clásico”.

Gobierno Millonario

Lunes, Octubre 19th, 2009

River TristeDa pena ver como se cae a pedazos River. Lleva años a los tumbos, como un viejo rico que fundió sus arcas en el vencimiento de impunidad que da vivir fuera de la ley. Cuando lo veo jugar al equipo, cuando repaso su plantel, o cuando observo el manejo impúdico de su dirigencia, me envuelve la misma incredulidad que siento al ver como se descompone nuestro país a cada minuto y sin freno alguno.

Si hoy River se mirase al espejo, en la vuelta de la imagen encontraría la misma falta de coherencia, de educación, de seguridad, de éxitos y de honestidad en los números de gestión, que ha mostrado el gobierno K en los últimos años. Así como las recientes elecciones le dieron la espalda al oficialismo nacional (han perdido toda credibilidad), para las próximas elecciones de Presidente en River, el grupo de dirigentes que gobernó al club en el último lustro (Aguilar, Israel, y todo su séquito de complicidad y omisión) debería tener la grandeza de esfumarse del planeta millonario por un tiempo indeterminado. Haber participado del último gobierno de River, es haber sumado –directa o indirectamente- para este desbastador presente. Por eso me extraña ver apellidos conocidos que sin pudor alguno se han involucrado en la candidatura a las elecciones millonarias. Como también pasa a nivel nacional con el reciclado permanente de políticos que se han enriquecido sin escrúpulos, y sin embargo no se ponen colorados a la hora de volver a postularse.

Alguna vez los pensé responsables a Gorosito, Fabbiani, Cabral, Ortega, Navarro, o el protagonista de turno que fracasara representando a la banda. Sin embargo hoy me doy cuenta que aunque no brillaron en sus tareas, son simples víctimas de un desgobierno que vació el club pensando que la camiseta ganaría por peso propio y no por la capacidad de trabajo que –en definitiva- es la única que puede defenderla.

Hoy River da lástima: ganó 1 de 9 partidos, está desclasificado de la Sudamericana, apunto de quedar fuera de la próxima Libertadores, con un Jefe (Astrada) que no tiene a quién mandar, y sin capital aparente para salir. En definitiva, deambula como un pobre y viejo Millonario.