El fútbol no es importante.
Miércoles, Septiembre 30th, 2009
He escuchado infinidad de veces esa frase. Las cosas importantes son siempre otras y la enumeración varía de acuerdo al interlocutor.
Sin embargo, hay situaciones en las que el fútbol se convierte en algo mágico, sublime.
Mi primo Mario, vive en la zona de L’Aquila, Italia, ciudad que fue castigada por una serie de terremotos este año. Afortunadamente el y todos los miembros de nuestra familia resultaron ilesos.
Algunos dias despues del terremoto mas fuerte, el que salio en las noticias en todo el mundo, recibí el siguiente e-mail de mi primo.
Federico Vittorini.
Federico es un pibe como tantos, amigo y compañero de escuela de Nicolás mi hijo mas chico. Le gusta mucho jugar al fútbol y sus compañeros lo aprecian, pero es bastante lento y el entrenador lo tiene siempre en la banca. En el último partido contra Pescara, por el regional, lo puso faltando cinco minutos. “El Nico”, le mete una pelota en profundidad y anticipando al defensor, da un puntazo y marca un gol. Perdimos 6-3, pero a pesar de eso, todos los compañeros lo sumergen en un abrazo colectivo. Los papás que estamos mirando el partido, entonamos un coro con su nombre, desde la tribuna.
La noche del desastre, mientras Federico está con Nicolás por el norte, en el paseo de fin de año del colegio, su casa cae sobre su familia. El padre es el Doctor Vittorini, un querido amigo. Luego de 8 horas, cuando lo rescatan de entre los escombros, solo podía mover una pierna. Su mamá y su hermanita, corrieron con peor suerte.
Sé que algunos me creen un nostalgico, sí, razono a menudo con el corazón. Cada uno es como es.
Hoy, pasados unos cuantos días, la tierra sigue temblando y no puedo dejar de pensar en las personas que tendran que convivir con este dolor.
Hablé con el doctor, y a pesar de la desgracia me decía: -Qué suerte que lo tengo a Federico.
Yo espero que en el futuro pueda hacer algún otro gol y lo podamos festejar como la otra vez.
Mario.
Yo no puedo evitar llorar cada vez que leo esta historia. El fútbol no es importante. Seguro que no.


Renacer y crearse a sí mismo. Esa ha sido la historia de Diego Maradona.