Futbol: otra mirada
por Rafael Alvarez, el 29/10/2009 a las 8:59
Siempre me parecieron escuetas y facilistas las reflexiones que se hacen sobre el futbol en general, tanto las de los futboleros como las de intelectuales que dicen odiarlo pero que igual sacan sus conclusiones, escondidos detrás de la impunidad que les da su formación. Luego de mezclar algo que leí con unas ideas que siempre me dieron vueltas sobre el “éxito” del futbol y su permanente liderazgo dentro de los gustos y pasiones de los argentinos, paso a engrosar la lista de estos a los que acabo de criticar, en este caso observando todo desde un costado más sociológico.
Se puede afirmar sin dudar un sólo instante que el futbol es un acto social-colectivo diferente a cualquiera de los otros que podemos conocer y que tiene aristas tan disímiles que logran la confluencia de tipos que nunca se hubieran conocido de no ser por compartir la pasión “de los colores”, esos colores que hermanan al carnicero con el gerente general y al adolescente con el veterano del bastón. Esos colores que los colocan en el mismo sitio, aunque sea por un par de horas…
Si alguien cree que el futbol es simplemente un mero espectáculo deportivo en el que un equipo tiene la misión de convertir goles y evitar que se los conviertan, está radicalmente equivocado.
El futbol es efectivamente un espectáculo deportivo, pero está conformado por muchos actores de distinto tipo además de los jugadores, los entrenadores y los árbitros. Me refiero a todo el resto, a lo que protagonizamos todos los que de alguna manera estamos involucrados.
Tenemos que entender al fútbol como el mayor fenómeno comunicativo, y al mismo tiempo como una de las prácticas de identificación más fuertes de los sectores populares en la mayor parte de los países latinoamericanos. Siendo uno y lo otro a la vez, el fútbol se puede ver como una zona gris, de cruce e hibridación, de desclasificación: no es culto ni popular ni masivo, es un mercado de trueques y negociaciones de feria, de regateo.
El concepto de ritual permite ver al fútbol como una gigantesca puesta en escena que una sociedad hace para verse a sí misma. Es un espectáculo donde se ejercitan las lacras, hallazgos, conformismos, transgresiones: Desde el machismo hasta el cuestionamiento del poder, desde la atribución de homosexualidad al contrario hasta la burla del poderoso, desde la mercantilización de la sociedad entera hasta la fiesta de suprimir toda jerarquía.
Las ciencias sociales pueden brindarnos herramientas para comprender la conducta del hombre en su faz social, pero el futbol excede todo; lo previsible y lo impensado y esto hace que el que esto está leyendo pueda decir sin rodeos que lo que acaba de leer es brillante o es una pelotudez y tendrá tanta razón como el que afirma que lo que se siente, no se analiza…

Octubre 29th, 2009 at 11:08
Muy bueno Rafa! Te felicito por el blog. Muy interesante lo que planteas. Cristian
Octubre 30th, 2009 at 12:22
En un seminario sobre nacionalismos que tuve en cuarto año de la facu, el profesor decía que lo mejor para entender de que se trata el nacionalismo era pensar estas dos situaciones: pararse en la plaza de mayo y putear a la Argentina. La gente pasa y te mira y te tilda de loco, pero nada más. La otra situación era pararse en medio de un partido de fútbol de Argentina y putear a la Argentina. Te molían a palos en menos de un segundo. Esto graficaría un poco al fútbol, no? Hast el nacionalismo puede fundarse en este deporte, del que no entiendo ni j! Me gustó tu artículo.
Enero 27th, 2010 at 19:33
This phrase is simply matchless
, very much it is pleasant to me)))
Enero 27th, 2010 at 19:34
Yes, I understand you. In it something is also to me it seems it is excellent thought. I agree with you.