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De según como se mire todo depende

Viernes, Diciembre 11th, 2009

dependeRacing se plantó en el Monumental con actitud de equipo grande y fue superior a su rival. Pero perdió con el peor River de la historia y desaprovechó los resultados adversos de los equipos que están en la lucha por evitar el descenso. Aquí, las sensaciones encontradas.

-Mirada positiva: El equipo de Vivas mostró sus intenciones desde el minuto cero: presionar, atacar y buscar la ventaja. De no ser por la pésima labor de Diego Abal, hubiese tenido la gran posibilidad de ponerse 1-0 a los 7 minutos, cuando Rubén Ramírez, después de demorar una eternidad para definir, cayó empujado por Paulo Ferrari. A pesar del revés arbitral, Racing siguió siendo dueño de la pelota y se metió en terreno de River permanentemente, con un Lugüercio iluminado, bien acompañado por Grazzini. Pero pagó cara su falta de precisión a la hora de la estocada final, algo que ya es un mal permanente de este equipo.

Luego se notó que Abal había afinado su vista, por lo que pudo ver la mano de Lucero en la barrera. Si bien llegó el 0-1 y minutos después el posterior golazo de Abelairas, la Academia no se deprimió como suele hacerlo sino que salió a matar en la segunda etapa. Al Payaso le salían todas, pero sus compañeros no hicieron demasiado para capitalizar las heroicas jugadas del ex Estudiantes. El resto lo hizo Daniel Vega, de gran actuación.

-Mirada negativa: Si bien Racing demostró que ya cambió el chip y que a partir de la llegada de Vivas abandonó esos complejos de equipo pequeño, también es cierto que ayer cayó ante uno de los peores equipos del campeonato. River presentó a un central como Facundo Quiroga, que retornaba después de nueve meses de inactividad, a un Matías Almeyda que si bien sabe a lo que juega no deja de ser un muchacho que estuvo cuatro años alejado de las canchas, al insípido Barrado, al cuestionado (por ser generosos) Bou y al casi debutante Funes Mori. Rodeados de futbolistas (excepto Buonanotte), que en otra época riverplatense podrían haber tenido la camiseta puesta… comprándola en Rivermanía.

Si bien los errores del árbitro y la suerte del rival (con una llegada ganaba 2-0) conspiraron contra las chances académicas, la realidad indica que anoche se perdió contra el peor River de la historia. Y lo que es peor, no se le pudo convertir siquiera un gol.

-Mirada realista: Este Racing de primaveras efímeras no se encuentra muy lejos de este River. Todo lo contrario. Basta con repasar la formación para darse cuenta de que sólo algunos jugadores pueden ser titulares en un equipo con pretensiones de algo más que luchar por salvarse del descenso. ¿Quiénes no pueden ponerse ni siquiera la camiseta de esta pobre Academia? Está clarísimo: Rubén Ramírez y Juan Falcón son directamente impresentables. El delantero debe tener el peor promedio de la historia en tiros al arco: en todo el torneo habrá rematado, como mucho, en 4 ocasiones. El volante es un canto a la desprolijidad, ya sea desde su físico o desde su modo de pasar el balón.

Es extraño que Vivas les haya dado tantos minutos desde su llegada, cuando Pablo Caballero (mediocre jugador pero entrenado) y Martín Wagner (corre 354 veces más que Falcón) esperan en el banco. Fundamentan esta decisión en la idea de probar futbolistas de cara al próximo torneo. Error. Estos tres puntos valen tanto como los que se puedan conseguir en el Clausura. El domingo se termina el suplicio y a partir del lunes comienza el armado del nuevo plantel. Pero como en todo calendario, domingo está antes que lunes. Y hay que ganar como sea.

De espíritus y fantasmas

Lunes, Noviembre 30th, 2009

mercaditoNo se trata de ponernos místicos ni mucho menos. Pero la victoria ante Banfield fue una experiencia religiosa. Racing no sólo le quitó el invicto al puntero y le puso emoción al torneo, sino que además fue superior a un conjunto que evidentemente sintió la presión y fue una sombra de lo que había mostrado durante las 15 fechas previas.

Los espíritus del 51 sobrevolaron el Florencio Sola. Para los memoriosos y cabuleros, no era un partido más. La única vez que Banfield había estado tan cerca de lograr un título, Racing se lo arrebató, convirtiéndose en tricampeón. Y ayer, el subestimado equipo de Claudio Vivas, ese al que la mayoría le augura un seguro descenso a la segunda categoría, se hizo fuerte nuevamente. La tan mentada guerra de grande contra chico volvió a la escena. Y el poderoso con ropaje de mendigo se alzó con tres puntos de esos que valen más que las unidades rescatadas. Ahora, los simpatizantes del Taladro tienen un nuevo motivo para alimentar su rencor. Nuevamente un cachetazo proveniente de Avellaneda los pone de cara a la realidad, 58 años después.

Porque el conjunto de Falcioni fue un fantasma deambulando por la cancha, hecho atribuible a unas cuantas causas. Cierto es que la línea de llegada está cada vez más cerca y eso aumenta el nivel de presión. No es sencillo encarar un partido como el de ayer, con la obligación de ganarlo y demostrar que el saco de candidato le queda perfecto. Pero no menos cierto es que Racing lo llevó a su mínima expresión, cerrándole los caminos y tomando las riendas del juego desde el minuto cero. Se notó en los minutos previos, en las tribunas, cuando la fiesta albiceleste contrastaba con los nervios de una parcialidad no acostumbrada a tamañas galas.

Y es allí en donde se encuentra la clave del partido. Por primera vez en mucho tiempo, este Racing mostró espíritu de equipo. Orden, agresividad, prolijidad, coherencia… Supo cuál era su juego, lo encontró rápidamente y se recuperó del empate con entereza y efectividad. La amenaza Silva se concretó, en un error compartido por De Olivera y Aveldaño. Pero quedó en eso: los defensores le ganaron siempre, lo maniataron y para el Taladro fue demasiado sin su referente principal. Sabido es que todos los caminos conducen al uruguayo, así que los piquetes cumplieron su función.

A pesar de algunos fantasmas en el equipo titular (Falcón se cansó de complicarse la vida perdiendo pelotas en la zona más caliente del juego, Lucero volvió a ser un holograma y Ramírez… qué decir de Ramírez si alcanza con verlo), la estructura de Vivas funcionó. Salida rápida, claridad en los pies de Grazzini, sacrificio en Lugüercio, solidez extrema en la defensa y una actuación para el recuerdo de Gabriel Mercado resultaron argumentos muy pesados para un candidato que fue haciéndose pequeño a medida que pasaba el tiempo.

Pero es Racing y siempre se espera lo peor. A pesar del dominio, los minutos se esfumaban y ya sabemos lo que sucede. Pero no. Apareció el espíritu bielsista en una jugada que ni siquiera soñó el más optimista de los hinchas racinguistas. Que el equipo llegue al área rival en cuatro toques ya resulta cuasi insólito por estos tiempos. Que Mercado aparezca como número nueve definiendo hasta puede llegar a generar alguna lágrima de emoción. Pero que Aveldaño pase al ataque, como wing derecho y envíe un centro a lo Corbatta, no puede más que estar relacionado con una fuerza suprema, sobrenatural. De otro modo no puede (o no puedo, mejor dicho) explicarse.

Pero pasemos al tema que nos interesa y del que no debemos desviar nuestra atención. Son tres puntos de platino, con diamantes incrustados. Una linda trompada al fantasma del descenso, una esperanzadora demostración de que hay otro camino para encarar la cruel lucha por engrosar el promedio. Es cierto que aún no es un equipo confiable, pero desde el cambio de actitud iniciado por Barbas y continuado por Vivas, Racing logró 9 puntos sobre 15 posibles, tras un inicio en el que sólo había rescatado 5 sobre 33.

De espíritus y fantasmas… siempre tan esotérica esta Academia.

¡Compren a Golencontra Rival!

Miércoles, Noviembre 25th, 2009
Cartel nico

Infografía: Inés Heredia

Racing sigue haciendo historia. A partir de este inolvidable Torneo Apertura no sólo recordaremos a la Academia por sus nueve títulos en la era amateur, por ser el primer tricampeón del profesionalismo, el primer Campeón Mundial de Argentina o primer ganador de la Supercopa. También tendrá un lugar en los libros su triste hazaña de tener como goleador al gol en contra del equipo rival. Así como lo leen: transcurridas 15 fechas de este certamen, la principal carta ofensiva albiceleste es la falla de los contrincantes (ver infografía).

Para algunos, el tercer gol ante Atlético Tucumán fue obra de Adrián Lucero. Para otros, el autor fue Héctor Desvaux. De todos modos, eso no modifica las cosas, ya que Golencontra Rival seguiría liderando las posiciones con tres tantos. La nómina la completan Rubén Maldonado (el recio zaguero de Gimnasia La Plata), Leandro Sigali (expeditivo central de Godoy Cruz) y Gastón Díaz (defensor y chocador de autos alquilados, de Vélez Sarsfield).  

Explicaciones al respecto hay muchas y de las más variadas. La más concreta es que Racing ataca a los tumbos, pocas veces llega con profundidad y casi nunca mano a mano con el arquero. Entonces, en el barullo, algún rival se apiada y manda a la red lo que Lugüercio y compañía envían al alambrado (o a la tribuna).

Por eso, en este Racing de delirios cotidianos, nos permitimos darle un consejo a Rodolfo Molina: hablen con el representante de Golencontra Rival e intenten contratarlo. Seguro que a De Tomaso no se le escapaba.

Perdiendo categoría

Martes, Noviembre 24th, 2009

rosanoA cada paso, Racing demuestra que se puede estar peor. Frente a Vélez fue un manojo de energías descontroladas y a pesar de haberse puesto 1-0 sin patear siquiera al arco, terminó ampliamente superado frente a un equipo que sin transpirar pudo haberlo goleado. Las posiciones de descenso directo están cada vez más cerca y el panorama es decididamente desolador.

El gol en contra de Gastón Díaz a los 25 minutos del primer tiempo generó un festejo y una pregunta: “¿Cómo hacemos para sostener el resultado?”. Es que Racing no sólo no había pateado al arco de Montoya, sino que sufría con cada ataque de Vélez y mostraba un desorden cercano al descontrol. Y la respuesta llegó cinco minutos después en forma de pintura fiel de la realidad académica: un arquero que salta a destiempo, tirándole puñetazos al aire, marcadores centrales que miraban a los rivales y un desvío de Mercado cuando Wagner estaba preparado para sacarla tranquilamente en la línea.

Vélez lograba un empate transitorio que para cualquier hincha de Racing ya era derrota asegurada. Porque eso es lo que transmite este equipo, ya sea con Caruso o Vivas al mando: la sensación de que no podrá generarle peligro concreto al rival, de que no será capaz de lograr un circuito de juego que le permita tener posesión de la pelota para defenderse con ella. Si a eso se le suma una línea de tres defensores descoordinada, habrá que rezar para que el rival no se ilumine.

No fue el caso. El equipo de Gareca tiene con qué y sobre todo cuenta con Maxi Moralez, capaz de desentrañar cualquier maraña defensiva. En este caso se le hizo más fácil aún, porque si bien Vivas puso al tándem Lluy-Rosano para poder controlarlo, ninguno de los dos le hizo sombra siquiera. Entonces, el Enano desbordó hasta el hartazgo y cada pelota al área de Racing fue una puñalada. Daba impotencia ver cómo los atacantes locales saltaban el doble que los defensores académicos.

Y a la hora de ir a buscar el empate o el descuento fue evidente la escasez de recursos con la que cuenta este plantel. Sólo cuando Fariña y Grazzini se encontraron, Racing pudo ser algo peligroso para el rival. El técnico deberá decidir si frente a Banfield los pone juntos desde el comienzo. Al menos un jugador entre los once debe tener cualidades para sostener la pelota por más de cinco segundos. Hoy por hoy, la Academia es un canto al revoleo constante y una de las soluciones puede ser el retraso de Lugüercio al puesto de volante por izquierda para poder incluir al Mágico y al juvenil volante (o Castromán) desde el minuto 0.

Las intenciones del entrenador están claras y son hasta saludables: jugar al ras del piso y atacar con mucha gente. Pero hacerlo con Rosano, Lucero y Ramírez resulta un contrasentido. Es ahí donde radica el error más grave, ya que buscar un funcionamiento con los intérpretes equivocados es, cuanto menos, peligroso.

Quedan cuatro fechas, con doce puntos en juego. “Se acabó el tiempo”, dice Vivas y está en lo cierto. Si Racing pierde frente a Banfield y Atlético Tucumán le gana a Rosario Central, estaremos en puestos de descenso directo.

Paremos la pelota

Viernes, Noviembre 20th, 2009

stopLleguemos a una conclusión a través de un método deductivo básico. ¿Quiénes publican los nombres de los posibles refuerzos de Racing para el Clausura? Los periodistas. ¿Quiénes les acercan esos nombres a los periodistas? Los informantes. ¿Quiénes forman el grueso de los informantes de los periodistas? Empresarios y dirigentes.

Desde hace unos días, diferentes medios publican a diario apellidos de futbolistas que jugarían en Racing en el próximo torneo. Más allá de que sea cierto o no (particularmente me permito desconfiar de la posibilidad de incorporaciones rutilantes), es un despropósito.

No es la primera vez que esta dirigencia echa a rodar rumores que generan booms mediáticos y desvían la atención sobre la durísima realidad del día a día. Recordar a Lothar Matthäus, por caso. La cuestión, en este caso, es que quedan cinco fechas para la finalización del torneo. Nada menos que 15 puntos decisivos, que valen lo mismo que los del torneo que viene.

¿Será posible que nunca puedan realizar gestiones sin que se hagan públicas? ¿Tan díficil es ir haciendo el trabajo de hormiga sin necesidad de venderlo a los cuatro vientos? Me parece estupendo que se aseguren a Lucas Litch. Pero hablar de grandes valores cuando hace poco más de tres meses incorporaron a Brítez Ojeda, Mosalvo, Minici y Steinert, es sentir una vez más que se nos están riendo en la cara.

Sería necio rechazar la posibilidad de incorporar a D’ Alessando, a Fabricio Fuentes, a Mariano Pavone, a Ernesto Farías, a Alejandro Gómez… Pero el lunes salen a la cancha Grazzini, Aveldaño, Caballero, Lugüercio y Lucero. Y un gol del Payaso puede valer tanto como otro del Papu: tres puntos.

¿Ataque suicida? ¡Payaso bomba!

Lunes, Noviembre 16th, 2009

PayasoEl Racing de Vivas pegó a los cuatro minutos y luego se dedicó a administrar la ventaja. La voracidad ofensiva quedará para otra oportunidad. Con solidez defensiva y una notable actuación de Jorge De Olivera, la Academia se anotó un triunfazo ante Estudiantes.

Hace horas nomás, hablábamos de las tendencias suicidas de Claudio Vivas al poner en una línea de tres defensores a Gabriel Mercado, Lucas Aveldaño y Matías Cahais. El fútbol, ese deporte tan imprevisible, demostró una vez más que las palabras previas sirven solamente para llenar espacios y matar la espera. Porque el desempeño de ese grupo fue impecable. Mercado resultó impasable y realizó un par de cruces magníficos. Aveldaño fue el del Clausura, con la añorada solidez en su juego áereo. Y Cahais jugó fuerte y prolijo. Ellos tres y De Olivera fueron claves para sostener el 1-0.

De todas maneras, el tempranero golazo de Pablo Lugüercio hizo que se quemaran los papeles. Si bien en esos cuatro minutos Racing había mostrado la intención de ir a buscarlo, no resultan una muestra suficiente como para analizar un cambio de actitud. Sí estuvo muy marcada la línea de tres en el fondo, aunque el sistema no fue un 3-4-3 sino un 3-4-2-1 con el Payaso y Castromán enlazando a los volantes con Juan Ignacio Sánchez Sotelo (jugó muy mal y sorprendió muchísimo su inclusión entre los titulares). Y si bien el equipo se mostró bien parado en la mayoría de los avances de Estudiantes, es para trabajar la posición de Braian Lluy y Adrián Lucero que por momentos no fueron ni volantes ni laterales y dejaron avanzar a los rivales hasta la línea de fondo. En cambio, por si hacía falta, Wagner demostró que es el mejor compañero para Yacob en la mitad de la cancha. No sólo lo releva, sino que potencia las características del volante central, que hoy por hoy es el símbolo del equipo.

Casi nada de lo previsto en las vísperas sucedió. Ni Racing fue un tembladeral defensivo ni un voraz atacante. Si bien De Olivera tuvo que responder en varias ocasiones (impresionante la tapada a Salgueiro en el tercer minuto de descuento), enfrente estaba el campeón de América, con todos sus titulares, por lo que resulta lógico tener situaciones de riesgo en contra. Y por otra parte, a pesar de haber tenido dos chances claras para aumentar el resultado en la primera mitad, luego la Academia resignó su presencia en el campo rival cuando podría haber intentado liquidarlo aprovechando los espacios que dejaban los defensores pincharratas.

A pesar de que en algunos momentos revolotearon los fantasmas carusianos de aquellas infartantes batallas del torneo pasado, Racing terminó consiguiendo un triunfo justo. Una nueva victoria, la segunda en tres partidos. Seis puntos sobre nueve posibles, tras un arranque de cinco sobre 33. Para Vivas, una nueva lección del mundo Racing: podés ser ofensivo o defensivo o ambas a la vez. Vas a sufrir igual.

Delirantes

Miércoles, Octubre 21st, 2009

Marco-van-Basten-Holland_907234Desde hace unos días viene creciendo un rumor: “Van a traer un técnico extranjero, que va a hacer mucho ruido”. Realmente, yo pensé en Bora Milutinovic por una simple razón: dirigió a Irak, vivió unos días en medio de la guerra, es políglota (tal vez este plantel comprenda alguna de las lenguas en las que habla)… Es decir, el ideal para este momento tan belicoso que nos toca vivir.

Pero no, algún trasnochado tuvo una idea genial: romper el mercado con Marco Van Basten. Esto no quiere decir necesariamente que la dirigencia esté detrás de ese nombre. Aunque cualquiera fuese el motivo por el que se lo nombra como posible entrenador de La Academia, ya es un delirio.

Imaginemos el escenario “Marco Van Basten y la Dirigencia”: Si lo contratan será casi tragicómico. ¿Qué haría ese hombre en medio de esta polvareda? ¿Iría a comer con el plantel a La Parrilla del Tano, por ejemplo? “Tocá, Aveldaño, no la revientes”. No, no, no, no… Espero que no sea verdad.

Ahora el otro escenario: “Marco Van Basten y los deseos de la dirigencia”. El sólo hecho de pensar en él, mientras Juan Barbas se destroza las uñas rogando por que se produzca el milagro de que Tito Ramírez parezca un jugador de fútbol, resultaría algo insólito. Como si se nos estuvieran riendo en la cara. Hace tiempo algún nefasto nos prometió a Davor Suker. Si los socios votaron a estos dirigentes, es porque encarnaban la ruptura con ese pasado oscuro.

Y el último escenario y tal vez el más real: “Marco Van Basten y la bomba de humo periodística”. ¿Nos están cargando, muchachos? Repasemos sólo algunos aspectos de este triste presente: 4 puntos sobre 27 posibles, 5 goles a favor en 9 partidos, sin triunfos en el Apertura y en zona de Promoción, Aveldaño, Cahais, Ledesma, Lucero, Brítez Ojeda… En fin, una locura.

Ninguno de los tres escenarios se condice con la realidad. Por allí hasta se ha dicho que el Departamento de Marketing prepara una presentación al estilo europeo, abierta al público con todos los jugadores presentes (al volver los marginados por Caruso serían más de 40). Me pregunto: ¿contratarán a extras con pinta de jugadores buenos? Porque ni músculos tienen los nuestros…

Tal vez sea apenas una estrategia para derivar la atención y esquivar las críticas acerca de la falta de respuestas respecto de lo del nuevo técnico. Sería triste, pero aún mucho mejor que el delirio en el que estamos metidos.

Aunque (esto va para todos los involucrados en esta alucinación), si se les cae lo de Marco, háganme caso y llámenlo a Bora. Está acostumbrado a convivir con cosas peores.